Las recientes bajas temperaturas han generado una creciente demanda de gas natural comprimido (GNC) en localidades como La Plata, Berisso y Ensenada, lo que ha llevado a restricciones en el suministro de este combustible en varias estaciones de servicio. Desde el mediodía del jueves, Camuzzi, la empresa encargada del suministro, notificó a las estaciones con "contratos interrumpibles" sobre la suspensión del abastecimiento, una medida que tuvo un impacto inmediato en los automovilistas que dependen de este recurso.

La decisión de restringir la venta de GNC se enmarca dentro de un contexto más amplio, donde las condiciones climáticas extremas han puesto a prueba la infraestructura del sistema energético. Camuzzi ha explicado que la medida busca evitar problemas estructurales en el suministro, especialmente en períodos de alta demanda, que son típicos en esta época del año. A partir de este viernes, las estaciones afectadas por la notificación no podrán despachar GNC, lo que ha generado preocupación entre los usuarios, especialmente taxistas y remiseros que dependen de este combustible para su actividad diaria.

Hasta el momento, se estima que al menos diez estaciones de servicio en la región continuarán operando, aunque lo harán bajo un régimen de cupos diarios limitados. Esto significa que, una vez alcanzado el límite de metros cúbicos asignados, la venta se suspenderá hasta el día siguiente. En La Plata, por ejemplo, permanecerán habilitadas varias estaciones en puntos estratégicos, como las ubicadas en 137 y 529, y en 44 y 166, entre otras. En Berisso y Ensenada, la situación es similar, aunque con menos puntos de venta que mantendrán el servicio.

La evaluación de la situación se realizará de manera diaria, y las autoridades han advertido que si las temperaturas continúan en descenso, no hay certeza sobre cuándo se podrá normalizar el servicio en las estaciones afectadas. Esta incertidumbre se suma a la problemática de la presión en los gasoductos, que podría verse comprometida si la demanda de GNC sigue en aumento debido al frío. Las regulaciones actuales priorizan el suministro de gas a hogares, hospitales y escuelas, sectores considerados de "demanda prioritaria", dejando a las estaciones de GNC en una posición más vulnerable durante esta crisis climática.

Las estaciones que excedan sus cupos de venta se enfrentarán a severas multas, equivalentes al costo de un litro de nafta súper multiplicado por los metros cúbicos excedidos. Esta penalización busca desincentivar la sobreventa de GNC, que podría agravar la situación del suministro en un momento crítico. La normativa actual es clara en este aspecto y refuerza la importancia de mantener la estabilidad en el sistema energético del país, especialmente en épocas de alta demanda.

Este panorama de restricciones llega en un momento en que el uso de GNC ha mostrado un crecimiento notable en los últimos años. Después de un periodo de declive en el que las conversiones de vehículos a GNC se redujeron drásticamente, el sector ha comenzado a recuperarse. Según datos de ENARGAS, las conversiones de vehículos a GNC habían caído de 188.000 en 2015 a 59.000 en 2025, pero las recientes tendencias sugieren un cambio que podría volver a impulsar el uso de este combustible alternativo. Con el aumento del parque automotor a GNC, las autoridades deberán encontrar un equilibrio entre la demanda y la capacidad de suministro para evitar futuras restricciones que afecten a los usuarios.

Así, la situación en La Plata y sus alrededores se convierte en un reflejo de las tensiones que enfrenta el sistema energético argentino, donde las condiciones climáticas extremas y el aumento en la demanda requieren de una gestión cuidadosa y proactiva para evitar crisis mayores.