En el marco de la 17ª Reunión Anual de los Nuevos Campeones, también conocida como el 'Davos de verano', el primer ministro de China, Li Qiang, subrayó la estabilidad de la economía del país durante su exposición. Este evento, que se lleva a cabo en Dalian, ciudad ubicada en el noreste de China, reúne a líderes políticos, empresarios y académicos de más de 90 naciones, lo que lo convierte en una plataforma crucial para discutir temas económicos globales.

Durante su intervención, Li Qiang enfatizó que a pesar de las turbulencias en el entorno global, la economía china ha demostrado un desempeño resiliente en lo que va del año. Resaltó que el producto interno bruto (PIB) del país creció un 5 % interanual en el primer trimestre, y pronosticó que en el segundo trimestre se mantendría una tendencia positiva caracterizada por un aumento en los beneficios empresariales, una recuperación moderada de los precios y mejoras en las condiciones de vida de los ciudadanos.

Sin embargo, el primer ministro también advirtió sobre los desafíos persistentes que enfrenta la economía china, entre los que destacan una crisis inmobiliaria prolongada, la falta de confianza en el sector privado, el envejecimiento de la población y el creciente endeudamiento de los gobiernos locales. Estas cuestiones representan obstáculos significativos que podrían afectar la estabilidad a largo plazo y el crecimiento económico sostenible del país.

Li Qiang expresó que la innovación es un componente clave para el crecimiento futuro, mencionando avances en sectores críticos como la exploración espacial, la información cuántica, los circuitos integrados, la fusión nuclear y la inteligencia artificial. Este enfoque en la innovación se alinea con el lema del foro, 'Innovar a escala', que busca encontrar formas de trasladar la innovación a nuevos modelos de desarrollo económico.

El contexto en el que se desarrolla este foro no es menor, dado que el Foro Económico Mundial (WEF) ha señalado en un informe reciente que la fragmentación comercial y financiera podría costar a la economía global entre 213.000 y 307.000 millones de dólares anuales. Si esta tendencia se intensifica, podría resultar en pérdidas equivalentes al 6,4 % del PIB mundial, lo que subraya la necesidad de colaboración y diálogo entre naciones.

El evento, que concluirá este jueves, ha congregado a más de 1.700 representantes de diversas esferas, incluyendo líderes gubernamentales de países como Bangladés, Guinea, Kazajistán, Corea del Sur, Mongolia y Montenegro, además del propio Li Qiang. La presencia de estos líderes pone de manifiesto la importancia del foro para abordar asuntos globales y fortalecer las relaciones internacionales en un momento de crecientes tensiones geopolíticas y desafíos económicos.