Durante el mes de mayo, las pequeñas y medianas empresas (pymes) en Argentina accedieron a financiamiento a una tasa del 25,33%, lo que representa un descenso de 2,84 puntos porcentuales en comparación con abril y una notable disminución de 14,82 puntos respecto al mismo mes del año anterior. Este dato, que proviene del nuevo Índice de Financiamiento Pyme (IPP) lanzado por la sociedad de bolsa VetaCap, busca proporcionar una visión más clara sobre el costo de financiamiento para este sector, que históricamente ha enfrentado dificultades para acceder a información consolidada sobre tasas de interés.
El Índice de Financiamiento Pyme fue presentado como una herramienta esencial para las empresas que buscan ingresar al mercado de capitales. Felipe Venancio, presidente de VetaCap, destacó que hasta ahora no existía un indicador representativo del costo del financiamiento para las pymes en Argentina. Con el lanzamiento de este índice, se espera que las empresas cuenten con un recurso útil para navegar en un entorno económico que presenta desafíos y oportunidades.
A pesar de ser una publicación reciente, el índice incluye una serie de tasas históricas que permite analizar la evolución de los costos de financiamiento en los meses anteriores. Los datos reflejan una tendencia a la baja en las tasas de interés en la economía argentina, especialmente después de un periodo de inestabilidad que precedió a las elecciones legislativas de octubre del año pasado, seguido de un ligero repunte a comienzos de este año. Esta mejora es crucial para las pymes, que a menudo dependen de financiamiento externo para llevar a cabo sus operaciones y crecer.
El IPP se basa en una tasa promedio ponderada de los principales instrumentos de financiamiento en pesos disponibles en el mercado de capitales. La ponderación de cada instrumento no es estática, sino que varía mensualmente dependiendo de su impacto en el volumen total de crédito. En este sentido, Santiago Migone, Gerente de Desarrollo de Negocios de VetaCap, explicó que el índice representa el costo real al que las pymes acceden a financiamiento, considerando operaciones reales y montos efectivos.
La tasa reportada del 25,33% para mayo implica un costo real negativo, dado que la inflación interanual en el mismo periodo alcanzó el 28,3%. Este fenómeno plantea un desafío para las pymes, ya que los costos de financiamiento superan el crecimiento de sus ingresos. Además, es relevante recordar que en octubre de 2022, el índice alcanzó un máximo nominal del 59,06%, en un contexto de alta incertidumbre electoral y escasez de liquidez en el mercado financiero nacional.
En cuanto a la estructura del financiamiento en mayo, el 52,9% de los créditos fueron otorgados a través de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR), mientras que los créditos no garantizados representaron el 31,7%. Las Facturas de Crédito Electrónicas (FCE) y el financiamiento respaldado por el Mercado Argentino de Valores (MAV) conformaron el 9,8% y el 5,6%, respectivamente. VetaCap también señaló que existió una brecha de 11,79 puntos porcentuales entre los créditos no garantizados y los garantizados, lo que sugiere que, en un contexto de disminución de tasas, el valor del aval se vuelve menos atractivo para las pymes.
Finalmente, la sostenibilidad de la tendencia a la baja en las tasas de financiamiento dependerá de varios factores, incluyendo las proyecciones de inflación y las tasas de interés de referencia establecidas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Este contexto es fundamental para determinar si las pymes podrán seguir accediendo a financiamiento a tasas más accesibles en el futuro cercano, lo cual es esencial para su desarrollo y contribución a la economía nacional.



