Las organizaciones World Vision, Save the Children y Acción contra el Hambre activaron sus comités de emergencia y sus dispositivos de respuesta humanitaria para evaluar los daños y asistir a la población afectada por el terremoto de 7,4 grados registrado en Colombia. Las entidades advirtieron que los niños y las niñas se encuentran en una situación de “riesgo extremo” tras el desastre.
El epicentro del sismo fue ubicado en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, sobre la costa del Pacífico colombiano. El movimiento dejó al menos 169 muertos y más de 660 heridos, de acuerdo con el balance provisional difundido por la Asociación Colombiana de Ciudades Capitales (Asocapitales). Se trata del terremoto más fuerte ocurrido en el país durante la última década.
World Vision puso en marcha su comité de emergencias para relevar la situación. Según los informes preliminares reunidos por la organización, los daños más graves se concentran en Cali, Quibdó —capital del Chocó— y el aeropuerto de Pereira, donde también se registraron heridos. “El sismo nos sacudió temprano en la mañana. Algunas personas iban camino al trabajo, pero a otras las sorprendió en sus casas”, afirmó Raúl Rodríguez, gerente de Seguridad Corporativa de World Vision en Colombia.
La ONG también informó que varias localidades de Cali permanecen sin electricidad ni agua, mientras que los sistemas de comunicación se encuentran colapsados y saturados. En ese contexto, las organizaciones mantienen sus equipos de emergencia activos para evaluar el impacto del terremoto y atender las necesidades más urgentes de la población.



