El año 2025 se presenta como un periodo de consolidación para el comercio exterior argentino, marcando un hito al lograr un superávit por segundo año consecutivo. En este contexto, el sector de carnes y cueros bovinos se destacó de manera significativa, generando ingresos por USD 4.727 millones, lo que lo posiciona como el sexto complejo exportador más relevante del país. Este desempeño no solo refleja el buen momento del comercio exterior, sino que también resalta la capacidad del país para adaptarse a las fluctuaciones del mercado internacional.

Según los datos proporcionados por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el aporte de USD 4.727 millones equivale al 5,4% del total de divisas generadas por exportaciones en Argentina durante este año, lo que representa un aumento notable de seis puntos porcentuales respecto al año anterior. Este crecimiento es un indicativo de la reconfiguración positiva en la canasta de productos, que ha visto una dinámica de precios favorable, permitiendo alcanzar niveles de facturación sin precedentes, a pesar de que el volumen físico de las exportaciones se redujo en comparación con 2024.

Al analizar la composición de los ingresos generados por el complejo de carne y cueros, se observa que la carne, en sus diversas modalidades, constituye el eje central del negocio. Las exportaciones de carne representaron un impresionante 82% del valor total del complejo. Dentro de este segmento, la carne bovina deshuesada y congelada lideró con USD 2.205 millones, es decir, el 47% del total exportado, lo que subraya la importancia de este producto en el mercado internacional.

En términos de valor FOB, la carne deshuesada fresca o refrigerada ocupó el segundo lugar con USD 1.291 millones, abarcando el 27% del total de exportaciones. La carne congelada sin deshuesar se posicionó como el tercer tipo más relevante, representando el 8% de las ventas al exterior. Por otro lado, las exportaciones de cueros y pieles vacunos sumaron USD 345 millones, aportando el 7% al total, mientras que el resto de los envíos se distribuyeron entre otros productos derivados de la carne, como harinas y despojos, y artículos de cuero, que en conjunto contribuyeron significativamente a la balanza comercial.

Un aspecto crucial que destaca en el informe de la BCR es que, a pesar de que el volumen total de toneladas exportadas fue menor al del año anterior, el valor de las exportaciones alcanzó cifras históricas. Este fenómeno puede atribuirse a dos factores determinantes. En primer lugar, el mercado internacional experimentó un aumento significativo en los precios de las carnes, donde la variación interanual se situó entre el 28% y el 43% en dólares corrientes, dependiendo del tipo de corte y proceso. Esta situación indica una fuerte demanda global y un contexto de precios favorables.

En segundo lugar, se evidenció un cambio estratégico en la composición de los productos exportados. Durante 2025, Argentina logró incrementar sus ventas de productos refrigerados en detrimento de los congelados, lo que se traduce en un valor agregado más alto y un precio de mercado considerablemente mayor. Este cambio en la estrategia de exportación es un claro indicativo de la capacidad del país para adaptarse a las exigencias del mercado global, optimizando sus productos en función de la demanda internacional.

Así, el sector de carne y cueros bovinos no solo se reafirma como un pilar fundamental en la economía argentina, sino que también demuestra la resiliencia y adaptabilidad del país en un escenario de comercio exterior que presenta tanto desafíos como oportunidades. Con cifras récord y una reconfiguración en el enfoque de exportación, Argentina se posiciona de manera favorable en el competitivo mercado global de productos cárnicos.