El transporte público de pasajeros en Argentina ha sido objeto de numerosos ajustes tarifarios en los últimos años, generando desigualdades significativas en los precios entre diferentes localidades. En un contexto donde algunos ciudadanos pagan más del doble que otros por el mismo servicio, las diferencias en el costo del pasaje se han vuelto notorias.
Recientemente, un informe de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA) destacó las disparidades en el costo del boleto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Según los datos, a febrero de 2016, los micros de jurisdicción nacional en el AMBA son los más económicos, con un pasaje mínimo de 650 pesos, aunque han sufrido un aumento del 31,58% en el último mes. Por su parte, los colectivos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) también tienen la misma tarifa mínima, con un incremento del 4,86%.
En el ranking de las tarifas más accesibles, el tercer lugar lo ocupa el Partido de la Costa, donde el pasaje mínimo asciende a 698 pesos. Le siguen la Provincia de Buenos Aires con 722 pesos y Villa Mercedes en San Luis con 790 pesos. En contraste, la situación es muy diferente en otras localidades, donde los boletos superan los 2.000 pesos. Pinamar se lleva el título de la ciudad con el boleto más caro, alcanzando los 2.625 pesos, seguido de San Martín de Los Andes con 2.500 pesos. Este desbalance revela la necesidad de una revisión del sistema de transporte público en todo el país.



