Las principales plazas bursátiles de Asia experimentaron un marcado descenso en sus índices este jueves, reflejando la creciente inquietud por la situación en el estrecho de Ormuz. Esta estratégica vía marítima, esencial para el comercio global de petróleo y gas, se encuentra bajo la amenaza de Irán, que ha advertido sobre una posible "acción militar sin precedentes" si Estados Unidos no cesa sus intervenciones en la zona. En paralelo, el precio del petróleo alcanzó niveles alarmantes, superando los 125 dólares por barril, lo que intensificó el nerviosismo en los mercados.
El estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico, es vital para el tránsito de aproximadamente el 20% del petróleo mundial. En este contexto, el Ejército estadounidense ha reportado haber bloqueado el paso de 42 buques con origen o destino en puertos iraníes, lo que ha complicado aún más las relaciones diplomáticas entre ambas naciones. Las conversaciones para lograr una resolución pacífica a la crisis siguen estancadas, lo que ha llevado a los inversores a adoptar una postura cautelosa en los mercados.
En la jornada bursátil, el índice Nikkei de Tokio, que reúne a las 225 empresas más representativas de Japón, retrocedió un 1,06%, equivalente a 632,54 puntos, cerrando en 59.284,92 unidades. Este descenso se vio agravado por la reciente decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener las tasas de interés, lo que impacta negativamente en las proyecciones económicas globales. La caída también fue reflejada en el índice Topix, que descendió un 1,19%, con los inversores preocupados por el efecto de las tasas en el crecimiento económico.
Las acciones de SoftBank, un conglomerado japonés que ha invertido fuertemente en inteligencia artificial, cayeron un 0,93%. Por su parte, Toyota, la automotriz de mayor capitalización en el país, experimentó una baja del 2,86%, lo que agrega presión a un sector que ya enfrenta desafíos de producción y demanda. Estas caídas en los valores de las empresas más emblemáticas del país reflejan un clima de desconfianza que permea el mercado.
En Corea del Sur, el índice Kospi también se vio afectado, cayendo un 1,38% o 92,03 puntos, para cerrar en 6.598,87 unidades. El Kosdaq, que se enfoca en empresas tecnológicas y de mediana capitalización, sufrió una caída del 2,29%. Samsung Electronics, uno de los pilares de la economía surcoreana, vio disminuir su valor en un 2,43%, lo que indica un día difícil para la tecnología en la región.
Por otro lado, en China, la bolsa de Shanghái logró un leve aumento del 0,11%, mientras que la de Shenzhen experimentó una caída del 0,08%. En Taiwán, el índice Taiex cerró con una baja del 0,96%, evidenciando la tendencia negativa en la región. En Hong Kong, el índice Hang Seng cayó un 1,27%, reflejando un clima de incertidumbre que afecta a las principales economías del continente.
Finalmente, en India, los índices bursátiles también registraron caídas significativas, con el BSE Sensex bajando un 1,47% y el Nifty 50 cayendo un 1,38%. La situación en el estrecho de Ormuz y el aumento en los precios del petróleo continúan generando inquietud en los mercados, lo que hace que los inversores permanezcan atentos a cualquier cambio en la situación geopolítica que pudiera afectar la estabilidad económica regional y global.



