En un giro inesperado, Lamborghini ha decidido cancelar el lanzamiento de su esperado modelo eléctrico, el Lanzador, que había sido anunciado para el año 2023. Esta decisión se enmarca en una tendencia más amplia en la industria automotriz, donde varias marcas han optado por suspender sus proyectos eléctricos en favor de opciones híbridas, ante un mercado que aún no parece estar preparado para la transición total hacia la electrificación.
Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, explicó que invertir en un vehículo eléctrico completo en este momento sería una decisión financieramente irresponsable. Durante una reciente entrevista, el ejecutivo destacó que el fuerte rechazo de los clientes hacia un auto completamente eléctrico, que no podría replicar la conexión emocional que los aficionados tienen con los modelos de combustión de la marca, fue un factor clave en esta determinación. Los clientes valoran especialmente el característico sonido de los motores de Lamborghini y la experiencia de conducción que ofrecen.
A pesar de la competencia en el sector, especialmente con Ferrari anunciando su modelo Luce, Lamborghini ha optado por priorizar su identidad y legado. Aunque la marca podría haberse beneficiado de una excepción en la normativa europea que permite a los fabricantes que venden menos de 10,000 unidades al año continuar produciendo vehículos de combustión después de 2035, finalmente han decidido no seguir adelante con el Lanzador. Esta cancelación refleja una evaluación exhaustiva de la situación actual del mercado y las preferencias de los consumidores, que, según Winkelmann, no se alinean con la propuesta de un auto eléctrico.
A medida que la industria automotriz evoluciona rápidamente, Lamborghini se encuentra en un momento crítico donde debe equilibrar la tradición con la innovación, pero parece que por ahora, el rugido de sus motores de combustión seguirá siendo el sello distintivo de la marca.



