La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, afirmó este jueves que una reducción significativa de las barreras en el mercado único europeo podría potenciar el comercio en la región y, en consecuencia, compensar el impacto de los aranceles impuestos por Estados Unidos. Durante su intervención en un debate con eurodiputados de la comisión de Asuntos Económicos y Monetarios, Lagarde enfatizó la importancia de abordar las restricciones internas que afectan a los Estados miembros de la Unión.

Lagarde se basó en estimaciones del Fondo Monetario Internacional y en análisis internos del BCE, resaltando que, a pesar de que existen limitaciones por diferencias culturales que no pueden eliminarse por completo, el potencial para reducir la fragmentación económica es considerable. La presidenta subrayó que una integración más profunda del mercado único no solo mejoraría el comercio intraeuropeo, sino que también ayudaría a mitigar el impacto de las tensiones comerciales externas, como los aranceles estadounidenses.

Además, Lagarde destacó la creciente inversión en inteligencia artificial en Europa, en paralelo a la que se observa en Estados Unidos. Esta inversión tiene como objetivo mejorar la productividad en diferentes sectores, aunque la mandataria advirtió que aún no hay claridad sobre cómo afectará al mercado laboral. El BCE está monitoreando las proyecciones relacionadas a posibles despidos, pero hasta el momento no hay conclusiones definitivas sobre este tema.