La secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti, ha defendido la estrategia de desinversión estatal en la gestión energética, enfatizando la necesidad de respetar los contratos y derechos adquiridos en este proceso. Durante su intervención en el Summit Shale, organizado por Santander, la funcionaria subrayó que la actual política energética marca una diferencia fundamental respecto a las decisiones tomadas en la década de los 90. En este contexto, Argentina ha alcanzado un hito en su balanza energética al registrar un superávit de 1.248 millones de dólares en abril, cifra que se atribuye principalmente al incremento en las exportaciones de petróleo y la disminución de importaciones, según datos del Indec.

Tettamanti ha afirmado que, a diferencia de los años 90, donde el enfoque era más abrupto y desregulado, el proceso actual de retirada del Estado es gradual y se basa en el respeto a los derechos adquiridos. En su discurso ante empresarios e inversores, la secretaria destacó que el objetivo del Gobierno es que los actores privados asuman un papel protagónico en el sector energético, mientras que la intervención estatal debe disminuir paulatinamente. Este enfoque busca fomentar un entorno más favorable para las inversiones y asegurar la sostenibilidad del crecimiento en el sector.

El crecimiento del área energética está en auge, especialmente en Vaca Muerta, donde se ha reportado que en 2026, esta región superó el 50% de la producción nacional de petróleo y gas. Esto ha sido posible gracias a la implementación de nuevos proyectos en la Cuenca Neuquina. Tettamanti atribuyó este boom de inversiones no a factores aislados, sino a un cambio en las condiciones y regulaciones del país. "La corrección de los desequilibrios macroeconómicos y el abordaje de las causas estructurales de los problemas han permitido este desarrollo", resaltó.

La funcionaria analizó las causas que han llevado a la decadencia de la economía argentina, apuntando al excesivo gasto público y a un déficit fiscal que ha sido “incontrolable” durante años. Según su diagnóstico, la emisión monetaria para financiar dicho déficit ha sido uno de los principales factores del estancamiento económico. En un tono optimista, Tettamanti afirmó que, por primera vez, una administración está dispuesta a reconocer las raíces de la crisis económica, y afirmó que el superávit fiscal es “innegociable” para el gobierno de Javier Milei.

Sin embargo, Tettamanti advirtió que la estabilidad macroeconómica no es suficiente por sí sola. En su opinión, es esencial que esta estabilidad se acompañe de reglas claras y libertad económica a nivel microeconómico, con la menor intervención estatal posible. La secretaria enfatizó que los problemas estructurales de Argentina no se resuelven en un solo mandato, sino que requieren continuidad en las políticas implementadas, un mensaje que resuena en el contexto de la polarización política actual.

Respecto al sector de energías renovables, Tettamanti destacó que este no necesita incentivos fiscales para ser competitivo, sino que requiere un marco de estabilidad fiscal. En este sentido, el Gobierno está promoviendo una ley que renueve las condiciones actuales del sector. Asimismo, mencionó que la expansión del sistema de transporte eléctrico abrirá nuevas oportunidades para proyectos en energías renovables, que actualmente están limitados a zonas específicas con garantía de despacho.

Por otro lado, en relación con el gas natural licuado (GNL), la secretaria anticipó que Argentina continuará importando volúmenes durante los picos de demanda invernal en los próximos años, aunque esta necesidad irá disminuyendo con el tiempo. Tettamanti afirmó que a partir del próximo año, se requerirá menos GNL, lo que indica una tendencia hacia una mayor autosuficiencia en el sector energético, aunque con un enfoque cauteloso respecto a la planificación de importaciones futuras.