En el primer trimestre de 2026, la minería ecuatoriana ha logrado posicionarse como el tercer sector de exportación del país, superando a otras industrias tradicionales. Con un total de 1.381 millones de dólares en exportaciones, solo es superada por el camarón y el petróleo, según datos proporcionados por la Cámara de Minería de Ecuador. Este crecimiento resalta la importancia del sector en la economía nacional, especialmente en un contexto donde la diversificación de las exportaciones se vuelve crucial para el desarrollo del país.

María Eulalia Silva, presidenta ejecutiva de la Cámara de Minería, enfatizó que la minería representa una plataforma de desarrollo clave para Ecuador. A pesar de contar únicamente con dos minas industriales en operación, la aurífera Fruta del Norte y la cuprífera Mirador, ambas ubicadas en la provincia de Zamora Chinchipe, el impacto económico ha sido considerable. Silva destacó que estas minas se encuentran entre las principales contribuyentes fiscales del país, lo que subraya la relevancia de la actividad minera en el contexto tributario ecuatoriano.

En términos de recaudación fiscal, el sector minero ha demostrado su importancia, ya que en 2025 se generaron más de 1.300 millones de dólares en ingresos tributarios. De esta cantidad, más de 960 millones provinieron de impuestos generales, mientras que más de 300 millones fueron recaudados a nivel municipal y provincial. Este flujo de ingresos resulta fundamental para el financiamiento de diversas iniciativas y programas del gobierno, resaltando así el papel crucial de la minería en la economía local.

El presidente del directorio de la Cámara, David Larenas, atribuyó este notable desempeño a los precios elevados de los metales, especialmente del oro, que alcanzó cifras récord durante el periodo. Según Larenas, el valor del oro llegó a alcanzar los 5.000 dólares por onza, lo que ha impulsado las exportaciones mineras y se prevé que en 2026 estas sean ligeramente superiores a las del año anterior, cuando se superaron los 4.100 millones de dólares en exportaciones.

A pesar de estos avances, el sector enfrenta importantes desafíos que podrían limitar su crecimiento futuro. Silva mencionó el cierre del catastro minero desde 2018 como un obstáculo significativo, así como la falta de normativa adecuada para la consulta ambiental y la inestabilidad jurídica y tributaria que afecta a los inversores. "Sin exploración no hay nuevas minas y sin exploración no hay estos números", advirtió, subrayando la necesidad de un marco regulatorio claro que fomente la inversión y la exploración en el sector.

Ecuador aún tiene un largo camino por recorrer para atraer inversión extranjera en minería, un aspecto en el que otros países de la región, como Perú, han tenido más éxito. Silva indicó que en 2025, Perú captó más de 7.000 millones de dólares en inversión extranjera directa, lo que pone de manifiesto la necesidad de políticas más atractivas y claras para los inversores en el sector minero ecuatoriano. Además, Larenas alertó sobre el riesgo que representa la minería ilegal, que aunque puede ser incentivada por los altos precios del oro, no solo no aporta al Estado, sino que genera serios problemas ambientales y sociales en las comunidades afectadas.