La Justicia de la provincia de San Juan ha tomado una decisión clave al permitir que continúen las operaciones del Proyecto Vicuña, un emprendimiento minero de gran envergadura. Esta resolución, dictada el martes, responde a una medida cautelar solicitada por las empresas BHP y Lundin Mining, que están al frente de este proyecto que promete transformar la economía regional.

El fallo se produce en un contexto de disputa interprovincial, dado que el proyecto había sido objeto de una resolución emitida desde La Rioja que imponía restricciones sobre una ruta provincial crucial para el tránsito de insumos y personal. Esta situación generó un clima de incertidumbre en torno a la viabilidad de las operaciones mineras, lo que llevó al equipo legal de BHP y Lundin Mining a presentar un recurso ante la Justicia de San Juan.

A través de una medida precautoria, el juzgado de primera instancia con jurisdicción en la Segunda Circunscripción Judicial ha garantizado la continuidad del proyecto, estableciendo que ninguna entidad, ya sea pública o privada, podrá interrumpir las operaciones, salvo las autoridades de la provincia de San Juan. Este respaldo judicial es fundamental, no solo para la inversión, sino también para la seguridad jurídica que requieren los proyectos de esta magnitud.

El fundamento del fallo radica en la existencia de una habilitación vigente otorgada por el Ministerio de Minería de San Juan, que es la autoridad competente en materia minera en la región. Este aspecto es crucial, ya que reafirma el compromiso del gobierno provincial con la operación del Proyecto Vicuña y su alineación con el marco legal en el que se desarrolla.

Desde BHP y Lundin Mining han manifestado su satisfacción con la decisión judicial, asegurando que el proyecto se encuentra en total conformidad con la normativa vigente. Además, han indicado que están tomando medidas legales y administrativas para asegurar el acceso completo a las operaciones, lo que resalta la importancia que otorgan a la normalización de su actividad en el territorio.

El Proyecto Vicuña es catalogado como un emprendimiento de “clase mundial”, tanto por su magnitud como por su potencial productivo. Con una inversión estimada en 18.000 millones de dólares, se posiciona como uno de los desarrollos de cobre y oro más relevantes a nivel global. Esta magnitud económica es uno de los factores que han exacerbado la disputa entre San Juan y La Rioja, ya que controlar el acceso al proyecto implica gestionar recursos estratégicos que pueden cambiar la matriz productiva de la región.

En términos de impacto laboral, el proyecto Vicuña promete generar significativas oportunidades de empleo. Durante la fase de construcción, se estima que se crearán aproximadamente 4.000 puestos de trabajo, con picos que podrían alcanzar hasta 6.000 empleados en momentos de máxima actividad. Una vez en operación, el emprendimiento requerirá alrededor de 800 trabajadores especializados, lo que garantiza no solo la generación de empleo directo, sino también el desarrollo de una amplia red de proveedores y servicios asociados, que podría movilizar miles de millones de dólares adicionales y fomentar el empleo indirecto en la zona de influencia. Este panorama laboral es crucial en un contexto donde la creación de empleo es esencial para el desarrollo económico regional y nacional.