Las proyecciones de diversas consultoras privadas apuntan a que la inflación de febrero se mantendrá en un 3%, similar a la registrada en enero, lo que representa niveles máximos en casi un año. Tradicionalmente, este mes suele presentar menos presiones inflacionarias, sin embargo, los incrementos en los precios de alimentos, tarifas eléctricas y transporte público continúan afectando la economía, aunque en menor medida que en el mes anterior. Un factor positivo ha sido la disminución del tipo de cambio, que retrocedió aproximadamente un 3,5%, marcando la caída mensual más significativa desde junio de 2019.

Según un informe de la consultora Equilibria, la inflación de febrero se ha mantenido en un 2,9%, impulsada principalmente por los aumentos en los precios regulados, que subieron un 4,8%, y en alimentos y bebidas no estacionales, que alcanzaron un 3,8%. Estos incrementos se deben en gran parte a las subas en tarifas de servicios básicos, transporte y carnes. Por otro lado, el componente de inflación núcleo mostró un aumento del 2,3%, mientras que los precios estacionales apenas superaron el 1% mensual.

C&T Asociados, en su análisis sobre los precios minoristas en la región del Gran Buenos Aires, también reportó una inflación del 2,9% en febrero. A pesar de que este mes históricamente presenta una menor inflación, varios factores, incluidos ajustes en tarifas y salarios, han contribuido a un resultado imprevisto. Los aumentos se observaron de manera generalizada, destacando la carne con un incremento cercano al 8%, mientras que los precios de las verduras experimentaron una baja cercana al 10%. En este contexto, el transporte y las comunicaciones también se destacaron por sobre el promedio en sus aumentos.