En el contexto de una significativa exposición internacional que reúne a numerosas marcas del sector automotriz, representantes de la industria argentina han manifestado la imperiosa necesidad de revitalizar el acuerdo bilateral con Brasil. Este reclamo surge en medio de un panorama desafiador, donde la competencia de productos provenientes de China se ha intensificado, generando preocupaciones sobre la viabilidad del sector local. La exposición, Automechanika Buenos Aires, que se lleva a cabo en La Rural del 9 al 11 de abril, ha congregado a actores clave del rubro, desde fabricantes hasta ingenieros y técnicos, creando un espacio propicio para el intercambio de ideas y estrategias.
El evento, que cuenta con la participación de 700 marcas y ha ampliado su representación internacional de 20 a 30 países desde la última edición, es un reflejo del interés y la vitalidad del mercado argentino. Juan Cantarella, presidente ejecutivo de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), destacó que la normalización del comercio exterior ha permitido la entrada de nuevos jugadores en el mercado, lo que a su vez resalta la atracción que ejerce Argentina en la industria automotriz. Sin embargo, este dinamismo también plantea desafíos significativos, especialmente en lo que respecta a la competencia con productos chinos.
Durante la feria, se llevaron a cabo varios paneles de debate, siendo el tercero el que generó mayor interés y discusión. En este espacio, representantes de AFAC y de la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA), junto a sus pares brasileñas, ANFAVEA y SINDIPECAS, abordaron la necesidad de fortalecer el Acuerdo de Complementación Económica Nº 14 (ACE 14). Este acuerdo, vigente hasta 2029, establece un marco para el intercambio entre Argentina y Brasil, permitiendo a la Argentina importar dos dólares en productos automotores brasileños por cada dólar exportado. Sin embargo, los panelistas coincidieron en que, para asegurar un crecimiento sostenible, es fundamental revisar y actualizar este marco regulatorio.
Cantarella subrayó la urgencia de relanzar el acuerdo bilateral antes de su fecha de vencimiento. Según su visión, este pacto es crucial para aquellos que deben tomar decisiones de inversión en el sector automotriz, ya que las actuales reglas de origen del MERCOSUR son consideradas insuficientes y favorecen la triangulación con productos de origen chino. Esta situación plantea un desafío adicional para las empresas locales, que deben competir en un entorno donde las condiciones no son equitativas. La necesidad de una política sectorial que fomente las inversiones se torna imperativa para garantizar la sostenibilidad del sector.
Por otro lado, el régimen de inversiones RIGI no abarca adecuadamente todos los eslabones de la cadena de valor automotriz, lo que ha sido objeto de crítica por parte de AFAC. La falta de beneficios para ciertas áreas del sector puede limitar el desarrollo y la competitividad de la industria nacional. Cantarella fue claro al expresar su preocupación por la competencia desleal que representa la entrada de productos chinos al país, enfatizando que es difícil determinar la competitividad de la producción local sin un marco claro sobre las regulaciones antidumping y otras medidas de protección.
La situación actual del sector automotriz en Argentina es un reflejo de las complejidades del comercio internacional y la necesidad de un enfoque estratégico para asegurar su desarrollo. La revitalización del acuerdo con Brasil y la implementación de políticas que protejan a la industria local son pasos cruciales para enfrentar los desafíos que presenta el mercado global, especialmente en un contexto donde la competencia se intensifica. Es esencial que los actores políticos y económicos trabajen en conjunto para fortalecer la posición de Argentina en el sector automotriz a nivel regional e internacional.



