El precio promedio de la gasolina volvió a aumentar y alcanzó un nuevo máximo anual, con once semanas consecutivas de subas. En paralelo, el diésel retomó la tendencia alcista luego del descenso registrado la semana anterior, lo que redujo buena parte del alivio fiscal aplicado desde septiembre.
El litro de gasóleo se ubicó en 1,834 euros, tras aumentar un 2,17% en comparación con la semana previa, de acuerdo con los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea. El retroceso de la semana anterior había sido el primero en más de dos meses, aunque estuvo vinculado con la modificación del impuesto especial de hidrocarburos (IEH).
Desde el 1 de septiembre, la rebaja impositiva para el diésel pasó a ser de 20 céntimos por litro debido al fuerte incremento de su precio durante julio. En el caso de la gasolina, el descuento se redujo de 10 a 5 céntimos por litro. Sin embargo, en apenas una semana el valor del diésel en los surtidores absorbió gran parte del beneficio asociado con la reactivación de esa rebaja.
La gasolina, por su parte, llegó a un precio promedio de 1,866 euros por litro, después de encarecerse un 2,88% frente a la semana anterior. Con este nuevo incremento, acumula una suba cercana al 30% desde finales de junio.



