Banco do Brasil obtuvo un beneficio neto atribuido de 4.795 millones de reales (799,3 millones de euros) durante los primeros seis meses del año. El resultado representó una caída del 22,9% frente al registrado en el mismo período de doce meses antes.

Los intereses netos, una vez descontadas las provisiones por pérdidas, alcanzaron los 15.065 millones de reales (2.511 millones de euros), con una disminución interanual del 7,8%. En cambio, los ingresos ajenos a los intereses crecieron un 9,6% y llegaron a 28.263 millones de reales (4.711 millones de euros).

Los gastos no relacionados con los intereses se mantuvieron prácticamente estables. En ese período sumaron 40.604 millones de reales (6.769 millones de euros), lo que implicó un incremento del 0,3% respecto del año anterior.

En el segundo trimestre, la entidad registró ganancias por 2.398 millones de reales (399,8 millones de euros), un 13,8% menos que en el mismo trimestre del ejercicio previo. Los intereses netos menos provisiones totalizaron 7.618 millones de reales (1.270 millones de euros), un 5% menos, mientras que el resto de la facturación ascendió a 14.331 millones de reales (2.389 millones de euros), con una mejora del 3,4%.

Para 2026, Banco do Brasil prevé un crecimiento de entre el 7% y el 11% en los intereses netos. Además, estima alcanzar unos ingresos netos ajustados de entre 18.000 y 22.000 millones de reales (3.001 y 3.667 millones de euros).