La interrelación entre educación, empleo y desarrollo económico se convirtió en el foco de discusión en la jornada celebrada este miércoles en la Escuela Técnica Roberto Rocca, ubicada en Campana. Este evento, organizado por el Grupo Techint, reunió a una variedad de actores clave, incluyendo empresarios, académicos, funcionarios públicos y educadores, para analizar los retos que enfrenta el sistema educativo argentino en un contexto marcado por transformaciones tecnológicas y exigencias del mercado laboral actual.

Durante la inauguración, Andrea Previtali, presidente de Tenaris para la región del Cono Sur, subrayó que "la competitividad industrial se edifica sobre la base de una educación sólida". Según Previtali, el desarrollo económico de Argentina está intrínsecamente ligado a la formación de capital humano. "No se trata solo de que Argentina se destaque en el Mundial, sino de que logre un posicionamiento robusto en el ámbito global, y eso se logra a través de la educación", enfatizó, marcando la importancia de la formación en un mundo cada vez más competitivo.

Erika Bienek, directora global de Relaciones con la Comunidad del Grupo Techint, presentó un diagnóstico alarmante que resuena en toda la sociedad: solo el 10% de los jóvenes logra culminar la escuela secundaria con los aprendizajes esperados en áreas clave como matemáticas y lengua. "Como sociedad, no podemos permitirnos ser indiferentes ante esta situación. No podemos dejar atrás a esos chicos", advirtió Bienek, haciendo hincapié en la responsabilidad colectiva de garantizar una educación de calidad.

Además, Bienek expuso las dificultades que enfrentan las empresas para cubrir vacantes. El Grupo Techint, por ejemplo, debe entrevistar a aproximadamente 10,500 candidatos para poder contratar a 3,500 trabajadores, y muchos de los obstáculos se relacionan con la falta de competencias básicas. "Sin una industria sólida, no hay empleo, y sin empleo, no hay desarrollo nacional. Es esencial que trabajemos de manera conjunta desde la educación y el ámbito laboral para construir una visión a largo plazo", sostuvo.

En este contexto, la Escuela Técnica Roberto Rocca lanzó una ampliación de sus instalaciones educativas, una inversión significativa que alcanzó los 1.8 millones de dólares, demostrando así su compromiso con el futuro del aprendizaje práctico y técnico.

El primer panel de la jornada, titulado "Claves y perspectivas para la escuela que viene", reunió a destacados especialistas como Cecilia Veleda, Mariano Narodowski y Alejandro Piscitelli. Durante el debate, Veleda presentó un dato alarmante: de cada 100 estudiantes que inician la primaria, solo 10 logran terminar la secundaria en tiempo y forma, y con aprendizajes satisfactorios. "Estamos todos en el Titanic", expresó, evocando la urgencia de actuar frente a esta crisis educativa.

Narodowski, por su parte, abogó por una mayor autonomía para las escuelas y un incremento en la confianza hacia las capacidades profesionales de los docentes. En tanto, Piscitelli destacó la necesidad de expandir las experiencias innovadoras que ya existen en algunas instituciones, para que estas puedan ser replicadas en más de 60,000 escuelas a lo largo del país. La articulación entre educación y empleo se convirtió en el eje del segundo panel, que contó con la participación de Mariana Albarracín, directora de la Escuela Técnica Roberto Rocca, Sebastián Mur, vicerrector del ITBA, Tomás Avetta, decano de UTN Regional San Nicolás, y Martín Salvetti, quienes compartieron sus perspectivas sobre cómo mejorar la conexión entre la formación educativa y las demandas del mercado laboral.