El mes de marzo de 2023 trajo consigo una buena noticia para la economía argentina, con un incremento intermensual del 3,5% en la actividad económica, según reveló el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Este repunte se produce tras una caída del 2,1% registrada en febrero, lo que genera expectativas optimistas sobre el rumbo económico del país. A nivel interanual, el crecimiento se sitúa en un 5,5%, mientras que en el acumulado de 2023 se observa un incremento del 0,4%, reforzando así la narrativa oficial de que la recuperación económica ha comenzado a tomar forma.

De los 15 sectores económicos analizados por el Indec, 14 experimentaron un crecimiento, destacándose la pesca, que creció un asombroso 30,9% en términos interanuales, seguida de cerca por la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un aumento del 17,9%. Este último sector tuvo una influencia considerable en el indicador general, mientras que la industria manufacturera y la explotación de minas y canteras también mostraron incrementos significativos, del 4,6% y 16,3% respectivamente. En conjunto, estos sectores aportaron 2,7 puntos porcentuales al crecimiento interanual del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).

En un análisis más detallado, se puede observar que otros sectores como la intermediación financiera (8,8% i.a.), la construcción (7,6%) y el transporte y comunicaciones (4,7%) también contribuyeron al crecimiento. Estos datos son especialmente relevantes en el contexto de las negociaciones que el Ministerio de Economía está llevando a cabo con la Unión Industrial Argentina (UIA), en busca de un consenso que impulse la producción y el empleo en el país. La industria manufacturera, en particular, ha mostrado señales de recuperación, lo que podría ser un indicativo de una tendencia más sostenida en el tiempo.

Sin embargo, no todos los sectores han tenido un desempeño positivo. El único rubro que reportó una caída interanual fue el de administración pública y defensa, así como los planes de seguridad social de afiliación obligatoria, con una variación negativa del 1,12%, lo que tuvo un impacto de -0,06 en el indicador general. Este dato sugiere que, a pesar de la recuperación en otros sectores, aún hay áreas en las que se necesita atención y mejora.

Luis Caputo, el ministro de Economía, destacó en su cuenta de la red social X que el nivel de actividad económica alcanzó un nuevo récord histórico en marzo. Además, subrayó que el indicador de tendencia-ciclo, que permite evaluar la dinámica a largo plazo, creció un 0,4% mensual y ha acumulado 25 meses consecutivos de crecimiento. Esto sugiere una sólida recuperación y una tendencia positiva que podría continuar en el futuro inmediato.

Desde el ámbito económico, Gabriel Caamaño, economista de Outlier, señaló que el EMAE de marzo superó las expectativas y recuperó parte de la caída de febrero. Sin embargo, advirtió que los datos preliminares de abril no son tan alentadores, lo que podría indicar que la economía enfrentará altibajos en el corto plazo. Iván Cachanosky, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, también resaltó la importancia de la composición del crecimiento, observando que 14 de los 15 sectores crecieron, lo que marca un cambio respecto a meses anteriores, donde la heterogeneidad era más pronunciada.

Las consultoras privadas habían anticipado una recuperación en marzo, con estimaciones que variaban entre un 0,9% y un 1,6%. Sin embargo, es fundamental considerar que este repunte se concentra principalmente en la industria y el sector externo, lo que podría tener implicaciones significativas para el futuro económico del país. A medida que avanza el año, el seguimiento de estos indicadores será crucial para evaluar la sostenibilidad de la recuperación y las políticas que podrían implementarse para fomentar un crecimiento más equilibrado.