El dólar oficial comenzó el mes de junio con un crecimiento en su cotización, cerrando mayo con un aumento superior al 1,2% en el segmento mayorista, lo que se traduce en un incremento de $17. Este repunte representa el segundo avance mensual consecutivo, un fenómeno que se ha observado en medio de un contexto donde las exportaciones de materias primas han generado un flujo de oferta que permitió al Banco Central de la República Argentina (BCRA) adquirir divisas por un total de u$s2.596 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC). Con este movimiento, las reservas del BCRA se incrementaron en más de u$s3.708 millones, alcanzando un total de u$s48.191 millones, un indicador positivo en términos de estabilidad cambiaria.
De cara a lo que se prevé para el mes de junio, varios analistas económicos han señalado que la dinámica del mercado cambiario continuará dependiendo de la habilidad del BCRA para mantener la compra de dólares en un contexto donde el Mundial de Fútbol y otros factores estacionales podrían ejercer presión sobre la demanda. Marianela Gayá, economista en Formula Asesores Financieros, expresó que hasta ahora se ha evidenciado un "círculo virtuoso" en el que el Central ha acumulado compras cercanas a los u$s10.000 millones durante el año 2026, mientras el tipo de cambio oficial ha permanecido relativamente estable en términos nominales.
Gayá también advirtió que este nivel de compras ha sido facilitado por la significativa oferta proveniente de la liquidación del sector agropecuario y las emisiones corporativas. Sin embargo, planteó que el verdadero desafío surgirá cuando este flujo de divisas comience a disminuir, especialmente en la fase final de la cosecha gruesa y en la aproximación al segundo semestre del año. La economista subrayó la importancia del atesoramiento de divisas por parte de los ciudadanos, que ha promediado u$s2.000 millones mensuales desde las elecciones de medio término de 2025, lo que podría complicar la estabilidad cambiaria.
En este sentido, Gayá indicó que una porción significativa de los dólares que el BCRA adquiere a través de la liquidación agropecuaria termina siendo destinada a satisfacer la demanda de divisas por parte de particulares. Esto plantea una preocupación, ya que si el ritmo de acumulación de dólares por parte de los ciudadanos se mantiene, impulsado por factores como el turismo y el Mundial, la disminución del flujo de oferta podría derivar en una mayor presión sobre el tipo de cambio.
Por su parte, Federico Glustein, otro analista económico, resaltó que el nivel de oferta actual es sólido gracias a las agroexportaciones, así como a las ventas en sectores como el gas, la minería y el petróleo. Esto ha permitido al gobierno mantener un nivel adecuado de compras de dólares en el MLC, lo que es crucial para cumplir con las obligaciones y enfrentar las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, Glustein también advirtió sobre los desafíos que pueden surgir en junio, un mes que suele estar marcado por el evento mundial del fútbol, que podría llevarse entre u$s2.000 y u$s3.000 millones.
Glustein hizo énfasis en que existen dos situaciones preocupantes en el horizonte: una relacionada con la demanda de dólares para ahorro por parte de la población, y otra vinculada a la presión que generará el Mundial y el turismo. Históricamente, estos factores han afectado la estabilidad del tipo de cambio en el país, y este año no parece ser la excepción. En conclusión, junio se presenta como un mes crítico para el dólar argentino, donde la intervención del BCRA y la situación externa jugarán un papel determinante en la configuración del mercado cambiario y la economía local.



