**Un nuevo panorama económico: Jordania y Argentina en la balanza**
El Mundial 2026, con su innovador formato de 48 equipos, ha traído consigo una serie de sorpresas que evidencian una disminución en la brecha de jerarquía entre las selecciones participantes. En este contexto, Argentina se prepara para enfrentar a Jordania, un rival que, aunque es considerado el favorito, ha demostrado un crecimiento notable en su economía a lo largo de las últimas dos décadas. Este crecimiento se refleja en una reducción significativa en la diferencia del Producto Bruto Interno (PBI) entre ambos países, lo que obliga a la selección argentina a abordar el próximo encuentro con seriedad y respeto hacia su adversario.
Históricamente, la economía de Argentina ha superado a la de Jordania en términos de PBI per cápita. En el inicio del siglo XXI, la cifra era de 7.637 dólares para Argentina frente a los 1.571 dólares de Jordania, lo que significaba que el país sudamericano tenía un PBI per cápita 4,8 veces mayor. Sin embargo, según datos recientes del Banco Mundial, esta brecha se ha reducido considerablemente, alcanzando una relación de 3,2 a 1 en la actualidad. Para 2024, se estima que el PBI por habitante en Jordania será de 4.618 dólares, mientras que en Argentina se proyecta que será de 14.735 dólares, de acuerdo con las estadísticas del INDEC para 2025.
El crecimiento sostenido de la economía jordana, que ha experimentado una expansión constante desde el año 2000, salvo en 2020 debido a la pandemia de COVID-19, contrasta con las múltiples crisis económicas que ha atravesado Argentina en el mismo periodo. Durante estas dos décadas, el país sudamericano ha enfrentado contracciones en varios años, lo que ha limitado su capacidad de recuperación y crecimiento en comparación con Jordania. Esta situación plantea un desafío para Argentina en su posicionamiento económico y en la búsqueda de un desarrollo más sostenido y equitativo.
Uno de los motores clave detrás del ascenso económico de Jordania es el sector turístico, que ha tenido un impacto significativo en su PBI. Según datos proporcionados por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Jordania, este sector contribuyó con un 13,3% al PBI en 2025 y representó el 40% de los ingresos por exportaciones. Las maravillas arqueológicas del país, como la famosa ciudad de Petra, atraen tanto a turistas locales como internacionales, siendo los estadounidenses un grupo destacado, con un 17% de las visitas entre 2021 y 2025.
La relación entre Jordania y Estados Unidos va más allá del turismo; la asistencia monetaria también juega un papel fundamental en el desarrollo de Jordania. En 2024, Estados Unidos se posicionó como el principal donante de ayuda bilateral al país árabe, con un aporte de 1.650 millones de dólares. Esta ayuda, combinada con el crecimiento de sectores clave, ha permitido a Jordania consolidarse como un aliado estratégico en la región, beneficiándose de la cooperación internacional y la inversión extranjera.
Adicionalmente, el flujo de remesas provenientes de jordanos que residen en el exterior ha sido un pilar fundamental de la economía jordana. Estas remesas han representado, en promedio, el 11% del PBI durante la última década, lo que subraya la importancia de las conexiones familiares y el apoyo económico de la diáspora. Este fenómeno también resalta la capacidad de Jordania para generar recursos a través de su mano de obra cualificada que, a pesar de buscar oportunidades en el extranjero, contribuye significativamente al desarrollo del país.
En conclusión, el panorama económico de Jordania presenta un modelo de crecimiento que, a través de la diversificación de su economía y el aprovechamiento de sus recursos humanos, ha logrado reducir la brecha con Argentina. Este contexto añade una capa de complejidad al enfrentamiento futbolístico entre ambos países, ya que el resultado no solo se medirá en la cancha, sino también en el ámbito económico y social que cada uno representa. La evolución de Jordania como un aliado de EE.UU. y su capacidad de adaptación en un mundo cambiante son elementos que seguirán siendo relevantes en el futuro cercano.



