Irak intensificó el traslado terrestre de petróleo y derivados a través de Siria y Jordania, en un intento por diversificar sus rutas de exportación y reducir su dependencia del estrecho de Ormuz. La vía marítima es considerada estratégica para el comercio energético mundial y volvió a quedar expuesta por la reciente escalada de tensiones en Medio Oriente.
Miles de camiones cruzan actualmente el territorio sirio con cargamentos de fuelóleo provenientes de Irak. En pocos meses, esa actividad convirtió a Siria en uno de los principales puntos regionales de salida de este combustible. Cada convoy demora, en promedio, entre cuatro y seis días en llegar a los puertos mediterráneos del país.
La estrategia de Bagdad apunta a mantener abiertas rutas alternativas ante una eventual interrupción del tránsito por Ormuz, por donde circula habitualmente cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo. Además, el uso de estos canales terrestres busca evitar dificultades de almacenamiento en las refinerías iraquíes, que podrían repercutir en la producción de combustibles como el diésel y la nafta.
De acuerdo con los datos consignados en el material, Siria exportó unas 720.000 toneladas de fuelóleo en junio gracias al suministro procedente de Irak. Ese volumen ubicó al país como el principal exportador regional de este producto, con cerca del 28% del total registrado en Medio Oriente.



