Jaime Siles, director ejecutivo del fondo de pensiones australiano IFM Investors, y el empresario Dimas de Andrés Puyol han presentado una propuesta para adquirir el 100% del capital social del Club Estudiantes, con el objetivo de revitalizar la institución y devolverla a la élite del baloncesto español. Durante una conferencia de prensa, ambos inversores expusieron su intención de fortalecer las bases del club y denunciaron la falta de transparencia en el manejo de su oferta, que fue formalmente presentada el pasado viernes.

La oferta lanzada por Siles y Puyol es descrita como "vinculante y no condicionada", y afirman que sus términos económicos son significativamente más atractivos que otras propuestas, en especial la de Diego Megía, que asciende a 12 millones de euros. Según los inversores, su propuesta no ha sido debidamente presentada al Consejo y a los accionistas, lo que, según ellos, contraviene el Código de Conducta Interno del club. Esta situación les llevó a expresar su preocupación, resaltando que los consejeros deben priorizar el interés del club sobre cualquier interés personal.

En medio de este contexto, los inversores decidieron hacer pública la información sobre su propuesta de manera directa y sin distorsiones. Siles y Puyol subrayaron que su principal objetivo es preservar la esencia del Estudiantes, así como su tradición y la base de su masa social y accionarial. En sus declaraciones, enfatizaron que su intención es proveer al club con recursos suficientes y sostenibles que faciliten una competencia exitosa, asegurando que el Estudiantes merece estar en el más alto nivel del baloncesto español.

El consorcio liderado por Siles y Puyol ha indicado que su inversión total ascendería a 34,8 millones de euros, de los cuales 6.837.090 euros se destinarían a la compra del capital social del club, lo que representaría una prima del 55% sobre el valor nominal de las acciones. Este aspecto ha sido destacado por los inversores como una oferta que beneficiaría a todos los accionistas que decidan vender, haciendo énfasis en que no habrá diluciones de capital en el futuro, a diferencia de lo que ha ocurrido en ocasiones previas.

Además, el consorcio se compromete a inyectar 2 millones de euros inmediatamente después de formalizar la compra del control del club. El resto de los fondos, que superan los 26 millones de euros, se destinarán al crecimiento del Estudiantes en diversas áreas, incluyendo el ámbito deportivo, formativo e institucional, asegurando así un desarrollo integral para los próximos años.

Por último, los inversores mencionaron que ya han conseguido el apoyo de varias entidades, como Medcap Real Estate S.A., Albaluz Desarrollos Urbanos S.L. y Lasanta Capital, que han firmado un compromiso irrevocable de inversión por un total de 26 millones de euros. Esta inyección de capital, aseguran, permitirá no solo la adquisición efectiva del club, sino también su posicionamiento en un lugar destacado dentro del baloncesto español, recuperando así el prestigio que alguna vez tuvo el Estudiantes en la escena deportiva.

La propuesta de Siles y Puyol ha generado un amplio debate en torno a la gestión y el futuro del Club Estudiantes, planteando interrogantes sobre la transparencia en el manejo de ofertas y la toma de decisiones dentro de la institución, lo que podría marcar un punto de inflexión en su historia reciente.