Las recientes intensas lluvias en Santa Fe han causado estragos en una de las regiones más productivas de la provincia, afectando gravemente la producción hortícola. Este fenómeno climático ha llevado a la pérdida de hasta un 90% de los cultivos en el área conocida como "Gran Santa Fe", un cinturón frutihortícola que abarca aproximadamente 1.200 hectáreas. Localidades como Recreo, Monte Vera, Ángel Gallardo y Gobernador Candiotti están en el epicentro de esta crisis, donde cientos de pequeños productores se encuentran en serias dificultades para acceder a sus tierras, muchas de las cuales permanecen inundadas debido a la falta de drenaje y la saturación del suelo.

Luis Franzini, un productor de la zona, se refirió a la situación como crítica. Según su evaluación y la de técnicos del INTA, se estima que hasta un 80% de la producción se ha perdido en esta temporada, que es crucial para el trasplante y la siembra de numerosos cultivos. En este sentido, muchos agricultores han visto cómo sus plantaciones, que estaban en etapas tempranas de crecimiento, han sido arrasadas. Entre los productos más perjudicados se encuentran verduras de hoja como lechuga, repollo, acelga y achicoria, que son esenciales para el abastecimiento tanto local como regional.

Franzini advirtió que el problema no se limita a un solo evento climático, sino que es el resultado de una serie de tormentas que comenzaron a fines de febrero y que han impedido la recuperación de los campos. "Las quintas nunca lograron estabilizarse y la última lluvia ha sido devastadora", expresó. Esta situación prolongada ha dejado a muchos productores sin opciones viables para reanudar sus actividades agrícolas, complicando aún más la oferta de productos en el mercado.

Los efectos de esta crisis ya se están sintiendo en los puntos de venta de la capital provincial. En el Mercado de Productores situado en el ingreso norte de Santa Fe, los precios de la lechuga se han duplicado en cuestión de días, y otros productos podrían seguir esta tendencia ascendente. Ante la disminución de la oferta local, los comerciantes están considerando la posibilidad de importar mercadería de otras provincias, lo que no solo aumentaría los costos logísticos, sino que también repercutiría en los precios finales para los consumidores.

Guillermo Beckmann, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, alertó que la alta humedad del suelo dificultará el regreso a la actividad agrícola en el corto plazo. "Pasarán varios días antes de que podamos volver a trabajar en las quintas. Actualmente, no hay condiciones para acceder a los cultivos y aprovechar lo poco que queda", comentó. Esta situación de emergencia se suma a un panorama ya complicado para los productores de la región.

Por otro lado, especialistas del sector advierten que, por el momento, los problemas de abastecimiento no alcanzarán a nivel nacional, afectando principalmente a Santa Fe y al centro-norte del país. Mariano Winograd, un referente en el ámbito frutihortícola, destacó que la provincia ha perdido relevancia como polo productor en comparación con otras regiones del país. Mientras que el Alto Valle de Río Negro, Cuyo, NOA, NEA y áreas periurbanas como el cinturón hortícola de La Plata se consolidan como las principales zonas de producción, el Gran Santa Fe sigue siendo vital para el consumo provincial y regional, lo que añade una capa de urgencia a la situación actual.