La reciente publicación de un informe ha causado inquietud en Wall Street en relación a la inteligencia artificial (IA). Este análisis, elaborado por Citrini Research, una firma asociada a Citrinitas Capital Management, ha reavivado temores entre los inversores sobre el impacto de la IA en el sector tecnológico y sus implicancias macroeconómicas a largo plazo.

Difundido el pasado domingo en redes sociales, el informe plantea un escenario especulativo para junio de 2028, aclarando que se trata de una hipótesis y no de una predicción concreta. En este contexto, se anticipa un posible desempleo masivo entre empleados de cuello blanco, una caída brusca en el consumo privado, incumplimientos en préstamos respaldados por software y una significativa contracción económica.

La tesis principal del informe, elaborado por James van Geelen, sostiene que la inteligencia ha sido históricamente el recurso más limitado en la economía moderna. La llegada de la IA ha cambiado este paradigma, convirtiendo a la inteligencia en un recurso abundante, lo que a su vez devalúa el trabajo humano. La proyección sugiere que la tasa de desempleo en Estados Unidos podría superar el 10% y el S&P 500 podría experimentar una caída del 38% hacia 2028, afectando particularmente a sectores como el software tradicional y las plataformas de intermediación.