La situación económica de Argentina sigue generando preocupación entre los ciudadanos, especialmente en lo que respecta al poder adquisitivo de los salarios. Un reciente estudio elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la Universidad de Buenos Aires (UBA) revela que la capacidad de compra del Salario Mínimo, Vital y Móvil ha sufrido una caída del 39,3% en comparación con noviembre de 2023, el último mes de la gestión anterior. Este dato alarmante resalta la urgente necesidad de abordar las paritarias y la recuperación del poder adquisitivo en el contexto de una economía que, aunque muestra signos de desaceleración inflacionaria, sigue siendo precaria para la mayoría de los trabajadores.
En particular, el impacto de esta caída se ha visto acentuado en los últimos meses, donde diciembre de 2023 y enero de 2024 registraron descensos significativos del 15% y 17% respectivamente. A pesar de que se han observado recuperaciones en los meses posteriores, el daño ya estaba hecho y el poder de compra de los argentinos continúa en un estado crítico. El informe pone de manifiesto que el salario real ha enfrentado una disminución del 1,3% en marzo de 2026 en comparación con el mes anterior, lo que representa un descenso del 4,8% respecto a noviembre de 2023, según el Índice de Salarios del INDEC.
En el sector público, la situación es igualmente desalentadora, ya que el poder adquisitivo de los empleados estatales se encuentra rezagado un 17% en relación al mismo periodo de 2023. Estos datos revelan una clara disparidad entre los sectores privado y público, lo que podría estar generando tensiones laborales y sociales. La precariedad del empleo y las dificultades financieras son temas recurrentes que afectan a una gran parte de la población, lo que a su vez incide en la estabilidad social del país.
El estudio del IIEP también incluye información sobre el empleo formal en Argentina, indicando que en febrero de 2026 había aproximadamente 10 millones de trabajadores asalariados registrados. Sin embargo, a pesar de que se registraron 8.000 nuevos puestos de trabajo en ese mes, esto no es suficiente para ocultar la caída interanual de 106.000 empleos (-1%) y 290.000 puestos menos desde noviembre de 2023. Este panorama sugiere que, aunque se están realizando esfuerzos para recuperar el empleo, la tendencia general es negativa y preocupante.
Particularmente, el sector industrial ha sido uno de los más golpeados, con una pérdida de casi 74.000 puestos de trabajo desde septiembre de 2023, de los cuales 45.000 corresponden únicamente al año 2025. El rubro del Comercio también ha visto reducciones significativas, con 20.800 empleos menos, mientras que la Construcción, a pesar de un leve repunte en febrero, ha sufrido una pérdida de 90.000 puestos desde mayo de 2023. Estos datos ponen de manifiesto la vulnerabilidad de ciertos sectores económicos que son cruciales para la estabilidad laboral en el país.
A medida que se publican nuevos datos sobre la inflación, se observa una desaceleración en las tasas, aunque los analistas advierten que esto no implica un cambio de tendencia significativo. Las proyecciones privadas para el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de mayo oscilan entre el 2,1% y el 2,5%, lo que sigue siendo alto considerando que el incremento acumulado de precios continúa superando el 30% en términos anualizados. Esta situación plantea un desafío adicional para el gobierno y la economía en general, ya que la inflación sigue erosionando el poder de compra de los salarios.
Finalmente, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) ha anticipado una inflación del 2,3% para mayo, una cifra que el Ministro de Economía, Luis Caputo, considera inferior al dato de abril. Sin embargo, la incertidumbre persiste y el resultado oficial será presentado por el INDEC el próximo 11 de junio, lo que seguramente generará más debate y reflexión sobre el estado actual de la economía argentina y sus perspectivas a futuro.



