La inflación en Argentina experimentó en mayo un comportamiento desigual entre las distintas provincias, a pesar de que a nivel nacional se observó una moderación general en los precios. Según un estudio elaborado por la consultora Politikon Chaco, que analizó los datos de inflación en diez jurisdicciones, se puede apreciar un panorama variado que refleja tanto aumentos significativos como desaceleraciones en algunas regiones del país.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la inflación a nivel nacional para mayo se situó en un 2,1%, lo que representa una caída respecto al 2,6% registrado en abril. Este nuevo dato acumuló un aumento del 14,7% en los primeros cinco meses del año y un incremento interanual del 33,2%. Este contexto de inflación, que sigue siendo elevada, plantea desafíos significativos para la economía argentina, donde los efectos en el poder adquisitivo de los ciudadanos son cada vez más palpables.
El informe de Politikon Chaco revela que, a pesar de la tendencia de desaceleración a nivel nacional, cinco provincias mostraron incrementos por encima del promedio. Chaco lideró el ranking con un aumento del 3,6% en su Índice de Precios al Consumidor (IPC), seguido por Neuquén y Santa Fe, que registraron un incremento del 2,3%. Tucumán y Jujuy también se encontraron entre las jurisdicciones con subas notables, alcanzando un 2,2% cada una. Estos datos reflejan la heterogeneidad que existe en el panorama inflacionario del país.
En contraposición, otras cinco provincias reportaron aumentos menores o iguales al índice nacional. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) presentó un incremento del 2,1%, alineándose con el promedio nacional. Mendoza y Córdoba, en tanto, mostraron un leve aumento del 1,9% cada una, mientras que Río Negro y San Luis se ubicaron con las menores variaciones, con un 1,7% y un 1,4% respectivamente. Este contraste entre las distintas jurisdicciones es clave para entender cómo la inflación se siente de manera distinta en cada región.
El análisis también se centró en los cambios en la velocidad de aumento de precios en comparación con el mes anterior. Ocho provincias lograron reducir su ritmo de inflación en relación a abril, siendo San Luis y Córdoba las que mostraron la mayor desaceleración, ambas con una disminución de 1,0 punto porcentual. Por otro lado, Jujuy mantuvo su ritmo sin variaciones, mientras que Chaco fue la única provincia que aceleró su inflación en mayo, con un incremento adicional de 0,4 puntos porcentuales.
En términos acumulados, la situación es preocupante, ya que la suba de precios entre enero y mayo alcanzó un 14,7% a nivel nacional, superando el 13,3% registrado en el mismo período del año anterior. Chaco volvió a encabezar la lista con un aumento acumulado del 15,8%, seguido por Santa Fe y Tucumán, que tuvieron un incremento del 15,2%. Jujuy y Neuquén también superaron la media nacional, con un 15,1% y un 14,8%, respectivamente. Estos resultados evidencian que algunas provincias enfrentan una presión inflacionaria más intensa que el promedio nacional, lo que puede tener repercusiones en la estabilidad económica local.
Por el contrario, Río Negro se posicionó en el extremo opuesto del ranking acumulado, con un modesto aumento del 11,4%, el más bajo entre las provincias estudiadas. Este panorama inflacionario se presenta en un contexto donde ya se percibe una tendencia de aceleración en comparación con el año anterior. Ocho provincias registraron, al igual que el total nacional, un incremento acumulado en el período de enero a mayo de 2026 superior al de 2025. Este fenómeno plantea interrogantes sobre las políticas económicas actuales y su capacidad para contener la inflación en un entorno cada vez más desafiante para la población argentina.



