El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) tiene programado para el martes 14 de abril la divulgación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente al mes de marzo. En este contexto, las expectativas del mercado se centran en un aumento de la inflación que podría alcanzar el 3%, lo que la convertiría en la cifra más elevada desde que Javier Milei asumió la presidencia. Este dato resulta especialmente relevante, ya que en marzo del año anterior, la inflación había sido de 3,7%, lo que permite establecer un punto de comparación significativo en la evaluación de la gestión económica actual.

Las consultoras y analistas que operan en la City han presentado sus proyecciones para el tercer mes del año, estimando que la inflación se situará dentro de un rango de entre 2,7% y 3%. Este incremento se atribuye a varios factores, entre los que se destacan el aumento en los precios de los combustibles y el efecto estacional del regreso a clases, que históricamente genera una presión adicional sobre los costos de bienes y servicios. La combinación de estos elementos sugiere que el mes de marzo podría marcar un repunte en la tendencia inflacionaria, contrastando con el 2,9% registrado en febrero.

Un indicador preliminar de esta tendencia es el informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, que ya ha reportado una inflación del 3% en marzo, lo que implica un incremento de 0,4 puntos porcentuales en comparación con febrero. Este dato, además, lleva el acumulado del primer trimestre a un 8,9%, lo que genera inquietud entre los analistas respecto a la sostenibilidad de la política económica del Gobierno.

El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), elaborado por el Banco Central, también ha ajustado sus previsiones y ahora proyecta una inflación del 3% para el mes en curso. Este cambio de perspectiva es significativo, ya que anteriormente se esperaban cifras que apuntaban a una desaceleración más acentuada, lo que pone de manifiesto la incertidumbre en el entorno económico actual y la dificultad para contener la inflación a corto plazo.

De acuerdo con las últimas mediciones privadas, se observa una dinámica inflacionaria diversa. Mientras algunos sectores presentan indicios de desaceleración, otros continúan presionando al alza sobre el índice general. Por ejemplo, la consultora C&T reportó una inflación del 2,7% en el Gran Buenos Aires, destacando que, a lo largo del mes, el ritmo de aumento en los precios se moderó, salvo en el caso de los combustibles, que siguen mostrando un comportamiento errático.

Particularmente, el rubro de Educación ha registrado un aumento notable del 8,7%, impulsado por el inicio del ciclo escolar. Por otro lado, los sectores de Vivienda y Transporte también experimentaron subas, principalmente debido a ajustes en tarifas y boletos. Sin embargo, el grupo de Alimentos y Bebidas, que tiene un peso considerable en el índice, mostró una moderación al incrementar solo un 2,7%, tras varios meses con aumentos superiores al 4%, lo que sugiere una posible estabilización en los precios de productos clave, como la carne y ciertas frutas y verduras.

Desde la consultora Eco Go se estima que la inflación mensual se acercará al 3%, con un impacto notable del rubro de Educación, que podría haber aumentado cerca del 12%, así como de los precios regulados, que avanzaron un 3,4% debido a ajustes en tarifas y servicios de transporte y salud. Dentro de este complejo panorama, el componente energético sigue siendo crucial, ya que el incremento en los precios de los combustibles, influenciado por el alza en el precio internacional del petróleo y las tensiones geopolíticas, se perfila como uno de los principales factores de presión inflacionaria.