Un reciente análisis de J.P. Morgan señala que el proceso de desinflación en Argentina enfrenta serios desafíos, manteniendo la inflación en niveles altos. Según el informe, la economía nacional sigue "atrapada" en cifras cercanas al 3% mensual, lo que complica la situación económica del país.
El reporte indica que durante febrero, la inflación se posicionó en un 2,9% mensual, sin variaciones respecto a enero y superando las proyecciones tanto de J.P. Morgan como del consenso del mercado, que estimaba una cifra alrededor del 2,7%. En términos interanuales, el incremento de precios alcanzó el 33,1%, lo que representa un leve aumento en comparación con el 32,4% del mes anterior, aunque sigue siendo el nivel más bajo desde mediados de 2018.
Además, el informe destaca un aumento en la inflación núcleo, que excluye elementos más volátiles. Este indicador subió un 3,1% mensual, impulsado por un notable incremento en el precio de la carne, que experimentó un aumento del 6,5% en febrero y acumula un 27,2% desde noviembre. A pesar de ciertas señales de moderación en algunas métricas de inflación subyacente, J.P. Morgan advierte que el proceso de desinflación podría ser más lento de lo anticipado, dado que las presiones en sectores clave, como alimentos y tarifas reguladas, complican el panorama.



