Nueva Delhi, 1 de abril de 2023 - La India ha dado inicio a la primera fase de su decimosexto censo nacional, un esfuerzo monumental que tiene como objetivo registrar a 1.450 millones de habitantes a través de un proceso completamente digital. Este censo representa un cambio radical en la forma de recopilar datos demográficos en un país que ha lidiado con la falta de un registro oficial durante años. La nueva metodología no solo busca modernizar el censo, sino también reflejar cambios culturales significativos en la sociedad india, haciendo hincapié en aspectos como la dieta alimentaria y las uniones de hecho.

Con el lanzamiento de esta fase inicial, se ha introducido la "autoenumeración", una plataforma online que permite a los ciudadanos ingresar sus datos de manera autónoma durante un período de 15 días. Este enfoque innovador es un paso crucial para mejorar la inclusión en el censo, especialmente para aquellos hogares que no cuentan con una dirección postal formal. Utilizando tecnología de imágenes satelitales, los usuarios pueden ubicar sus viviendas de manera precisa, lo que ayudará a registrar a millones de personas que viven en asentamientos informales, donde la cartografía administrativa ha sido tradicionalmente deficiente.

El censo presenta un total de 33 preguntas diseñadas por el Gobierno, que abarcan desde el tipo de cereales que consume cada hogar hasta el acceso a internet. Estas consultas son fundamentales para ajustar y mejorar los programas públicos, como el sistema de distribución de alimentos, que se basa en datos actualizados y precisos sobre la población. Al incorporar preguntas sobre el acceso digital, el Gobierno busca entender mejor la conectividad en el país, un tema de creciente importancia en la era contemporánea.

Una de las características más destacadas de este censo es el reconocimiento de las uniones libres como matrimonios, un desarrollo que refleja un cambio en la percepción social y legal de las relaciones en India. Además, por primera vez desde 1931, el censo incluirá un recuento exhaustivo de todas las castas, un tema que ha sido objeto de debate en la política india y que es crucial para la asignación de recursos y ayudas públicas. Este enfoque integral tiene el potencial de impactar significativamente en la formulación de políticas y en la distribución de subsidios.

A partir del 16 de abril, se iniciará la segunda etapa del censo, que involucrará un despliegue de aproximadamente tres millones de funcionarios, en su mayoría docentes, que utilizarán aplicaciones móviles para validar la información recolectada en visitas puerta a puerta. Esta estrategia representa un cambio radical respecto a los cuestionarios en papel que se han utilizado desde 1881, marcando una era de modernización en la gestión de datos demográficos en el país. La organización de este equipo masivo se llevará a cabo de manera escalonada hasta septiembre, asegurando una cobertura completa en todas las regiones, incluidas las más remotas.

Con una inversión total de 11.718 millones de rupias (equivalente a unos 1.400 millones de dólares), este censo se posiciona como uno de los mayores ejercicios administrativos a nivel mundial. La urgencia de este proyecto radica en la exclusión de aproximadamente 120 millones de personas de los subsidios de alimentos, quienes han quedado fuera de las estadísticas oficiales desde el último censo realizado en 2011. La actualización de estos datos es esencial para garantizar que los recursos lleguen a quienes más los necesitan, poniendo de manifiesto la importancia de un registro demográfico preciso y actualizado.

El éxito de esta iniciativa digital no solo es crucial para la gestión de recursos, sino que también puede servir como un modelo a seguir para otros países en el proceso de modernización de sus censos. A medida que el mundo avanza hacia una mayor digitalización, la experiencia de India en este ámbito podría ofrecer valiosas lecciones sobre cómo integrar tecnología y políticas públicas de manera eficaz. En un país tan diverso y dinámico como India, este censo digital podría marcar un hito en la forma en que se comprende y se aborda la realidad social y económica de su población.