En los últimos meses, el panorama del financiamiento hipotecario en Argentina ha enfrentado un notable retroceso, luego de un breve período de crecimiento registrado entre finales de 2024 y mediados de 2025. Este cambio ha llevado a diversos actores del sector a solicitar al Gobierno la habilitación del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), administrado por la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), como una medida para reactivar el mercado. La propuesta busca que estos fondos se destinen a la compra de hipotecas generadas por bancos, con el objetivo de facilitar el acceso a créditos a largo plazo para los ciudadanos.
Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), ha sido uno de los principales promotores de esta iniciativa. Durante sus declaraciones, Weiss destacó que el FGS ha estado invirtiendo en el mercado accionario, aumentando su participación en comparación con lo heredado de administraciones anteriores. Sin embargo, cuestionó la lógica de una gestión que, bajo un enfoque liberal, evita intervenir en el ámbito empresarial, sugiriendo que los recursos del FGS podrían ser más eficaces si se orientan hacia la compra de hipotecas, beneficiando así tanto a los bancos como a los potenciales compradores de vivienda.
En línea con esta propuesta, el ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, también se pronunció sobre la necesidad de que el FGS modifique su estrategia de inversión. En un congreso organizado por la Financial and International Business Association (FIBA), Redrado mencionó que los 20.000 millones de dólares actualmente invertidos en acciones podrían ser utilizados de manera más efectiva para aliviar la carga de los bancos en la concesión de créditos hipotecarios. Esta medida, según él, podría contribuir a la creación de un mercado de crédito a largo plazo, algo que resulta crucial en un contexto donde los bancos enfrentan dificultades para financiar préstamos de larga duración.
La situación actual del mercado hipotecario es preocupante. Un reciente informe del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires reveló que solo el 10% de las operaciones de compraventa de inmuebles se realizaron a través de créditos hipotecarios, una cifra que contrasta fuertemente con el 25% alcanzado el año anterior. Este descenso en la accesibilidad al financiamiento pone de manifiesto las dificultades que enfrentan muchas familias para adquirir una vivienda, lo que ha llevado a una disminución notable en la actividad del sector.
En este contexto, el Banco Nación se ha posicionado como el principal actor en la concesión de créditos hipotecarios, representando más del 70% del total de préstamos otorgados. Si bien otras entidades, como Banco Ciudad y algunas entidades provinciales, también ofrecen líneas de crédito, su impacto en el mercado es limitado. Por otro lado, los bancos privados han mantenido sus ofertas, aunque estas resultan casi simbólicas debido a las altas tasas de interés que superan el 10% anual en relación con la inflación y los estrictos requisitos que dificultan el acceso a la mayoría de los solicitantes.
La propuesta de involucrar al FGS en la compra de hipotecas busca que este fondo actúe como un apoyo secundario, permitiendo a los bancos desprenderse de sus créditos a largo plazo. Redrado aclaró que, en caso de impago por parte del deudor, el riesgo seguiría siendo responsabilidad del banco, lo que minimizaría la exposición del FGS ante posibles defaults. Esto podría incentivar a las entidades financieras a ofrecer más créditos, aliviando la presión sobre el sistema.
Por otro lado, es importante resaltar que la morosidad entre quienes han adquirido créditos hipotecarios se mantiene en niveles bajos, no superando el 1,5%. Esta estabilidad contrasta con el aumento de la morosidad en préstamos personales, que ha superado el 12% debido a la reciente subida de tasas y la disminución del poder adquisitivo. En este contexto, la propuesta de utilizar el FGS para revitalizar el mercado de créditos hipotecarios cobra mayor relevancia, al ofrecer una solución viable a la problemática del financiamiento para la vivienda en el país.



