Las exportaciones argentinas se caracterizan principalmente por su composición en productos de base primaria, lo que las coloca en un contexto de "estrellas menguantes", según el análisis de la Cepal. Esto significa que, a pesar de que el país logra mejorar su competitividad, enfrenta un entorno global poco favorable, donde los mercados de estos productos están estancados o en declive.

En contraposición, las exportaciones que incluyen bienes de base tecnológica, que aportan mayor valor agregado, muestran un crecimiento más dinámico. Sectores como el turismo y los servicios relacionados con el conocimiento, que abarcan desde la informática hasta la producción audiovisual, constituyen un componente esencial dentro de la balanza comercial en el área de servicios.

Un aspecto crucial en este contexto es la inminente creación de una zona de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que abarcará a 31 países y una población de 730 millones de personas, representando un 20% del PIB mundial. Sin embargo, la prolongada negociación ha suscitado críticas por la falta de consulta con el sector empresarial local y temores sobre la posible pérdida de soberanía. Sectores industriales como el textil, metalúrgico y automotriz podrían ser los más perjudicados debido a la eliminación gradual de aranceles, lo que plantea interrogantes sobre su impacto en la pobreza y la distribución del ingreso en el país.