Iberdrola, a través de su filial británica SP Energy Networks, ha dado un paso significativo hacia la modernización de la infraestructura energética del Reino Unido al adjudicar contratos por un total de 3.500 millones de euros. Este acuerdo involucra a Siemens Energy y Prysmian, que se encargarán de la construcción de la interconexión eléctrica submarina Eastern Green Link 4 (EGL4). Se prevé que la construcción principal de este crucial enlace comience en 2028, con una fecha de operación proyectada para 2033, lo que representa un avance significativo en la capacidad de transporte de energía renovable entre Escocia e Inglaterra.
El EGL4, que tendrá una capacidad de 2.000 megavatios, jugará un rol fundamental en la distribución de energía limpia, suficiente para abastecer a más de 1,5 millones de hogares. Este sistema conectará las regiones de Fife en Escocia y Norfolk en Inglaterra, estableciendo una red más robusta que promoverá el uso de energías renovables y contribuirá a la transición energética del país. Con una extensión total de aproximadamente 640 kilómetros, la mayoría de los cables serán instalados en el fondo marino, lo que permitirá una integración más eficiente y menos intrusiva en el entorno terrestre.
Siemens Energy será responsable de la construcción de dos estaciones convertidoras de alta tensión en corriente continua (HVDC), una tecnología que permite transformar la corriente alterna en continua, facilitando el transporte de electricidad a altas tensiones a largas distancias. Este proceso no solo incrementa la eficiencia energética, sino que también garantiza que la energía pueda ser convertida nuevamente a corriente alterna al llegar a su destino, para su posterior integración en la red eléctrica nacional. Las estaciones se ubicarán estratégicamente en Fife y Norfolk, lo que facilitará la conexión a las redes terrestres y contribuirá a la estabilidad del sistema energético británico.
Por su parte, Prysmian, la empresa italiana encargada del cableado, ha asegurado un contrato de 2.300 millones de euros para suministrar más de 640 kilómetros de cables. De esta longitud, 530 kilómetros estarán bajo el mar y 116 kilómetros serán instalados de manera subterránea. La adjudicación de este importante contrato a Prysmian resalta el compromiso de Iberdrola con la infraestructura energética en el Reino Unido y su enfoque en la integración de tecnologías innovadoras que posibiliten un transporte de energía más eficiente.
Con estas inversiones, Iberdrola no solo busca reforzar la infraestructura eléctrica del Reino Unido, sino también contribuir a la seguridad y autonomía energética del país. Al reducir la dependencia de combustibles fósiles importados y aumentar la capacidad de integración de fuentes renovables, la empresa se alinea con las metas de sostenibilidad y transición energética que son cada vez más urgentes en el contexto global. Además del EGL4, Iberdrola también está trabajando en el Eastern Green Link 1, otro proyecto de interconexión de 2.000 megavatios que comenzará su construcción en 2025 y se espera que esté operativo en 2029.
El Grupo Iberdrola ha proyectado destinar un total de 14.000 millones de euros en inversiones en redes de transporte hasta el año 2031. Este esfuerzo es parte de un plan más amplio que contempla 20.000 millones de euros en inversiones hasta 2028, reafirmando la importancia del Reino Unido como un destino clave para el desarrollo energético de la empresa. Con estos proyectos, Iberdrola busca no solo mejorar la eficiencia del transporte de electricidad entre regiones, sino también avanzar hacia un futuro más sostenible y resiliente en términos energéticos, reflejando un compromiso firme con la innovación y la responsabilidad ambiental.


