Honduras inició una nueva etapa de investigación sobre su potencial petrolero en las aguas del norte del país. El objetivo de los trabajos es reunir información técnica sobre las estructuras que se encuentran debajo del lecho marino y establecer, a partir de esos resultados, si existe un recurso que pueda ser aprovechado comercialmente.

Eduardo Oviedo, secretario de Energía de Honduras, aclaró que el proceso todavía se encuentra en una fase de exploración e investigación. Por ese motivo, las autoridades aún no pueden confirmar la existencia de reservas de petróleo con capacidad para sostener una actividad comercial ni afirmar que el país haya llegado a una etapa de explotación.

La nueva etapa contempla la realización de estudios sísmicos tridimensionales, una tecnología que permitirá obtener una representación más detallada del subsuelo marino. En fases anteriores se habían llevado a cabo estudios sísmicos en dos dimensiones, pero ahora la investigación avanzará hacia un análisis en tres dimensiones para ampliar la información disponible sobre las formaciones geológicas.

“Básicamente, se hicieron estudios de dos dimensiones, estudios sísmicos, y ahora se pasa a tres dimensiones”, explicó Oviedo al describir el cambio en la metodología. Los datos que surjan de estos trabajos servirán para analizar posibles estructuras en las que podrían encontrarse hidrocarburos y determinar si existe un recurso económicamente viable.