La economía argentina ha mostrado un desempeño dispar en diversos indicadores como actividad, precios y empleo, lo que ha generado una serie de opiniones sobre el rumbo que debería tomar el país para asegurar un crecimiento equitativo. En este contexto, Guido Zack, director del área económica en Fundar y académico destacado, ofrece su análisis sobre la reciente evaluación del Fondo Monetario Internacional (FMI) y su visión sobre los desafíos que enfrenta el país en el corto plazo.
En la última revisión realizada por el FMI, se destacaron los avances en materias fiscales, laborales y comerciales, así como mejoras en el marco monetario y cambiario. Sin embargo, el organismo también hizo hincapié en que la incertidumbre política ha sido un factor que ha ralentizado los logros en la economía nacional. Zack sostiene que, si bien la situación que recibió el actual gobierno a fines de 2023 era crítica, hubo decisiones correctas en relación al diagnóstico de la situación, pero la magnitud del shock económico ha sido abrumadora y ha afectado desproporcionadamente a los sectores más vulnerables.
El economista menciona que una devaluación del 120% no estaba en los planes de ningún analista y que este incremento ha generado un impacto significativo tanto en la inflación como en la actividad económica. A su juicio, esta medida ha tenido un efecto heterogéneo, ya que mientras se recortaban partidas destinadas a comedores y hospitales, se implementaban políticas como la reducción de la alícuota de Bienes Personales. Esto ha generado un descontento generalizado entre los sectores que más necesitan apoyo del Estado.
Zack también critica la posibilidad de haber aprovechado una oportunidad fiscal que se presentó con las exportaciones. Según él, un aumento temporal de las retenciones podría haber generado recursos adicionales y moderado el impacto inflacionario generado por la devaluación. Aunque el gobierno intentó implementar cambios a través de la Ley Ómnibus, estos no prosperaron y, por lo tanto, se perdió una oportunidad valiosa para estabilizar la economía en un contexto de fragilidad externa.
El segundo error, según el análisis de Zack, radica en la implementación del crawling peg al 2% mensual, que fue concebido como un esquema temporal. Sin embargo, la inflación continuó superando las expectativas y este mecanismo se extendió más allá de lo previsto, cambiando el discurso del gobierno. En lugar de enfatizar que la estabilización requeriría un esfuerzo sostenido, se comenzó a proyectar una recuperación más rápida, lo que generó expectativas poco realistas entre la población.
En conclusión, Guido Zack enfatiza que el crecimiento económico no debe ser un objetivo exclusivo de acumular dólares, sino que debe traducirse en beneficios para todo el sector formal de la economía. Para ello, es crucial que el actual gobierno revise y ajuste sus políticas públicas, buscando un equilibrio que permita no solo la recuperación económica, sino también la inclusión social de los sectores más desfavorecidos. La implementación de políticas efectivas y la mejora del clima político son esenciales para asegurar un futuro más prometedor para la economía argentina y su población.
La situación actual requiere de un análisis profundo y una respuesta adecuada por parte del gobierno para garantizar que los logros económicos se traduzcan en bienestar general y no solo en cifras aisladas que puedan impresionar a organismos internacionales. De este modo, el país podrá superar los desafíos que enfrenta y construir un camino hacia un desarrollo más sustentable y equitativo.


