La provincia de Buenos Aires atraviesa un momento de incertidumbre ante la posibilidad de que se retrase el comienzo de las clases, originalmente fijado para el lunes 2 de marzo. Esta situación surge tras el rechazo por parte de los principales sindicatos docentes a la última propuesta salarial presentada por el gobierno, que consistía en un aumento del 3% para el mes de febrero.

El gobierno provincial destina aproximadamente un tercio de su presupuesto total a la educación, lo que equivale a 17 billones de pesos. De este total, el 90% se destina al pago de salarios de los docentes, dejando solo un 10% para infraestructura y otros gastos necesarios.

En este contexto, el salario inicial para un maestro con jornada simple se sitúa en unos $760.000 mensuales, mientras que aquellos con jornada completa pueden alcanzar hasta 1,5 millones de pesos. Las negociaciones salariales son clave para el inicio del ciclo lectivo, y este año el conflicto se ha intensificado debido al ajuste presupuestario y los desafíos financieros que enfrenta la provincia, que incluye un significativo déficit y dificultades para el cumplimiento de sus obligaciones de deuda.