Gabriela Guillén fue asistida este jueves en su domicilio por dos agentes de la Policía Nacional y luego trasladada en ambulancia al Hospital Gregorio Marañón, en Madrid, después de recibir una carta certificada con información que no esperaba. De acuerdo con lo trascendido, el contenido no estaría relacionado con un asunto personal, sino con una cuestión laboral. La situación habría provocado una fuerte crisis y motivado la intervención de los efectivos y del servicio médico.
La expareja de Bertín Osborne permaneció alrededor de tres horas en el hospital. Al regresar a su casa, se mostró aturdida y desorientada, y necesitó ayuda para caminar. Su entorno aseguró que se encontraba estable, aunque todavía afectada por lo ocurrido, y que necesitaba descansar y pasar tiempo con su hijo David, de 2 años, fruto de su relación con el cantante.
Mientras Guillén intenta retomar su rutina, circulan versiones que vinculan el revés recibido con el negocio de estética que regentaba en Madrid. Según esa información, el local habría quedado en una situación complicada mientras ella participaba en Honduras del programa Supervivientes 2026. A su regreso, habría descubierto que ya no contaba con el establecimiento, que acumulaba una deuda cercana a los 60.000 euros y que su socia se había marchado, dejándola al frente del problema económico. Por el momento, no se precisó públicamente el contenido de la carta que desencadenó la asistencia policial y médica.



