El Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, advirtió este lunes en La Laguna que poner en riesgo la convivencia y la concordia supone una amenaza grave para la democracia. En ese sentido, llamó a impulsar un nuevo humanismo sustentado en los derechos, los valores ilustrados, el conocimiento, la fraternidad y la solidaridad.

Gabilondo formuló esas declaraciones durante la apertura del curso “Revitalización de la democracia y derechos humanos”, organizado en el marco del II Campus Internacional Ciudad de La Laguna. Allí planteó la necesidad de volver a preguntarse “qué hay de humano” en las decisiones y conductas de la sociedad y qué elementos la caracterizan y distinguen.

“Son tiempos de preocupación, y toda la sociedad se siente interpelada por ellos”, afirmó el Defensor del Pueblo. Durante su intervención, titulada “Por la convivencia democrática. Deberes, obligaciones y derechos humanos”, señaló que los desafíos globales incluyen la polarización, la desigualdad y el cambio climático.

También sostuvo que las sociedades democráticas se evalúan por su capacidad para proteger a las personas que atraviesan situaciones de mayor vulnerabilidad. En esa enumeración incluyó a la infancia, las personas mayores, quienes tienen discapacidad, los migrantes, los refugiados, los pueblos indígenas y las minorías discriminadas.

Para Gabilondo, “humanizar no es solo sentir empatía”, sino actuar sobre las causas del sufrimiento, modificar las estructuras injustas y otorgar una dimensión humana a todas las acciones, desde la política y la economía hasta la educación.