En un contexto económico desafiante, la empresa Fresh Del Monte ha decidido cerrar cuatro de sus fincas bananeras en Costa Rica, lo que resultará en la pérdida de empleo para aproximadamente 850 trabajadores. Esta decisión ha sido motivada por la depreciación del dólar en el país centroamericano, que ha impactado negativamente en los costos de producción de la compañía. La medida afecta a un total de 1.200 hectáreas de cultivos en la provincia de Limón, conocida por su producción bananera.
El vicepresidente Senior de Fresh Del Monte para la región, Jorge Peláez, explicó en un comunicado que los productores de exportación enfrentan un desafío particular: sus ingresos se generan en dólares, mientras que gran parte de los costos operativos se asumen en colones, la moneda local. A medida que la moneda costarricense se fortalece, la conversión de ingresos en dólares se traduce en menos colones y, al mismo tiempo, se deben afrontar costos de producción en constante aumento. Este escenario se vuelve insostenible para una empresa que opera con márgenes reducidos y precios fijos en dólares.
Desde junio de 2022, el valor del dólar ha ido cayendo de forma sostenida. En esa fecha, el tipo de cambio era de 698,44 colones por dólar, mientras que en abril de 2026 se encontraba en 456,95 colones, lo que representa una disminución del 34,5%. Esta caída ha sido particularmente notable, ya que en ocasiones el dólar ha llegado a rozar los 450 colones. En lo que va del año 2026, la devaluación ha sido del 8,86%, comenzando el año con un tipo de cambio de 501,42 colones.
La empresa también ha señalado que otros factores han contribuido a la situación actual, como la plaga de sigatoka negra y el aumento en el precio de insumos agrícolas, que han complicado la operación de las fincas. La combinación de estos elementos ha generado una presión acumulativa sobre los márgenes de la empresa, dificultando su capacidad para absorber estos costos adicionales en un negocio que ya enfrenta retos significativos debido a sus márgenes ajustados.
El sector bananero de Costa Rica tiene un peso importante en la economía local, empleando directamente a alrededor de 42.000 personas y generando trabajo indirecto para otras 100.000. Con aproximadamente 40.000 hectáreas dedicadas a la producción de bananos, el país exporta cerca de 1,2 millones de cajas anualmente, lo que representa ingresos significativos para la nación. En 2025, las ventas al exterior alcanzaron los 1.112 millones de dólares, reflejando la importancia de este sector para la economía costarricense.
La revaluación del colón ha sido una preocupación para varios sectores productivos en los últimos años, especialmente aquellos vinculados a la exportación y el turismo. Ambos sectores deben lidiar con el hecho de que los ingresos son en dólares, mientras que los costos operativos se liquidan en colones, lo que complica la rentabilidad. El presidente Rodrigo Chaves ha señalado que la abundancia de dólares en el mercado local es consecuencia del éxito del país en sus exportaciones y la atracción de inversiones, argumentando que el Gobierno tiene limitadas posibilidades de influir en el tipo de cambio del dólar en este contexto.



