La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings ha decidido elevar la calificación de la deuda de YPF, pasando de "CCC+" a "B-". Esta modificación se produce en un contexto donde la calificadora también había mejorado la nota del Estado argentino, lo que refleja una interconexión entre la situación financiera de la compañía y la del país. Según Fitch, la mejora en la nota se justifica por el aumento en la producción de la empresa y su robusta estructura de capital, aunque la agencia advierte sobre la necesidad de tener en cuenta las limitaciones en cuanto a la flexibilidad financiera.

Fitch señaló que el perfil crediticio individual (SCP) de YPF ha ascendido de "B" a "B+". Este avance se debe a una recuperación notable en los indicadores operativos, así como a una sólida base financiera en un entorno caracterizado por la volatilidad y la intervención del gobierno. No obstante, la calificación se equipara con la del Estado argentino debido a la falta de un marco legal que separe los flujos de efectivo de la empresa de la influencia del gobierno nacional, un aspecto que Fitch considera crucial para la evaluación del riesgo.

La mejora en la calificación de YPF está vinculada a factores como un incremento en la producción y a la reducción de costos, que a su vez fortalecen los indicadores crediticios, incluyendo la relación entre la deuda total y el EBITDA, y la relación deuda total/reservas de petróleo. La agencia también destacó la "estructura de capital sólida" de YPF, así como la ventaja que representa ser una empresa energética integrada, lo que le otorga una mayor flexibilidad financiera en comparación con otras entidades del sector.

Sin embargo, Fitch también ha sido clara al señalar los límites de esta flexibilidad. La calificadora advirtió que, aunque YPF ha demostrado tener acceso a los mercados financieros tanto locales como internacionales, este acceso podría ser restringido rápidamente. La situación económica y financiera de Argentina presenta riesgos que pueden afectar inmediatamente la disponibilidad de crédito. En este sentido, la agencia subraya la volatilidad del mercado local y la liquidez, elementos que complican la perspectiva de la flexibilidad financiera de la compañía en el futuro.

El informe de Fitch destaca que, a pesar de la reciente mejora en la calificación, la exposición de YPF a divisas extranjeras, combinada con el historial de controles de capital del país, añade una capa de complejidad a la evaluación de su flexibilidad financiera. Este contexto resalta la incertidumbre que enfrenta la compañía en un entorno macroeconómico desafiante, donde la capacidad de maniobra puede verse limitada por factores externos e internos.

A medida que YPF continúa operando en un entorno desafiante, la calificación de Fitch puede proporcionar un alivio momentáneo, pero también subraya la necesidad de una gestión prudente y proactiva para mantener y mejorar su posición. La empresa deberá navegar con cautela a través de las turbulencias del mercado local e internacional, mientras busca consolidar su crecimiento y asegurar su acceso a financiamiento en el futuro.