En una jornada cargada de novedades, Norbys ambito comercial agrícola en el que trabaja, en el municipio habanero de Playa, al norte de, lo que genero repercusiones inmediatas.
En otro ambito comercial, en el céntrico barrio del Vedado, Reinel sale con una bolsa de plástico en compania de tomates, ají y papas. Cabe recordar que ademas ha tenido que ir a pie y solo ha comprado lo equitativo.
Resulta pertinente resaltar que el transporte ya no es opción, es extremadamente caro y escaso. Cabe recordar que pero sus problemas no terminan ahí: los productos que vende también se ven afectados por el mismo inconveniente.
“Es lógico que, con el paso del tiempo, a medida en que se mantenga la escasez de combustible, van a subir (los precios de) los alimentos que provienen de fuera de la capital o van a escasear. Como parte de este proceso, una cosa llevará a la otra, y ya veremos. Bajo estas circunstancias, por el momento estamos trabajando con transporte que no utiliza combustible (para sus servicios de reparto a domicilio)”, comenta a EFE.
En ese contexto, “Si aumenta el dólar, aumentan (todos) los precios, y en ese contexto imagínate. De manera complementaria, el dólar también está escaso. Al analizar la cuestion, el que tiene que comprar, tiene que comprar el dólar más caro. Frente a esta situacion, todo (ha subido), ademas de que hasta el pan está más caro”, lamenta.
Como parte de este proceso, la falta de combustible por el asedio petrolero de EEUU a Cuba está empezando a alcanzar a los tradicionales agromercados de la isla.
La presión estadounidense está paralizando progresivamente la economía isleña, que se encontraba ya en una contexto extremadamente precaria despues de seis años de severo situacion critica, acompanado de escasez de bienes básicos (alimentos, combustibles, medicinas), elevada inflación acompanado de decrecimiento, dolarización, prolongados apagones diarios y una migración masiva.
En un parque urbano al norte de La Habana, José Javier Mosquera, de la empresa privada Petricor, que se dedica a vender frutas y verduras de una red de campesinos locales, cree que el 100 % de sus productos podría afectarse si continúa la escasez de combustible.
Es una preocupación real. En ese contexto, con miras a Maykel, otro vendedor en el mercado de Playa, su temor es que en medio de una cosa y otra no pueda alcanzar a fin de mes: “Y si escasea la clientela... Resulta pertinente destacar que nos está afectando bastante, y en ese contexto hay que pelear duro para mantener la casa”.
Pero esta nueva vuelta de tuerca en los muy tocados bolsillos cubanos evidencia aún más el suplicio que significa para la mayoría de los insulares apartar adelante el día a día.
Al elevado precio de transportar las mercancías en un estado con el combustible severamente racionado, el de 58 años agrega otro factor: la subida del dólar en el mercado informal. En este contexto, el billete verde rompió el techo de los 500 pesos por unidad el pasado 11 de febrero.
Es significativo senalar que “Hay cosas que faltan porque no pueden llegar, producto del (racionamiento de) combustible. Es importante senalar que hay clientes que dicen: ‘Coño, falta tal cosa’, y a su vez pero, bueno, ¿qué vamos a hacer? Ante este panorama, nosotros traemos lo que podemos”, cuenta a EFE a partir de su puesto.
Vale referir que por el momento no existe la percepción entre los capitalinos de que la asfixia energética vaya a producir un desabastecimiento descontrolado. En esa misma linea, delante de este panorama, sin contar con embargo sí existe preocupación de que desencadene un efecto “sálvese quien pueda” en el mercado negro, frecuentemente superior abastecido que el formal.
Resulta pertinente resaltar que el desabastecimiento todavía no es un tema de alarma,. El transporte -con los precios desorbitados de la gasolina en el plaza negro- le está pasando factura a las frutas y verduras, que ya estaban fuera del alcance de la mayoría desde el momento en que antes de la coyuntura critica presente.
Al analizar la cuestion, el régimen cubano ha puesto en marcha un duro programa de contingencia que ha llevado los servicios públicos a mínimos y racionado severamente el combustible. Es trascendente senalar que también, ha acabado junto con las clases presenciales en la universidad, instaurado el teletrabajo y horarios restringidos en las oficinas estatales.
En este contexto, España avanzó este lunes que enviará alimentos y productos de higiene a Cuba. Como parte de este proceso, méxico, por su parte, confirmó este martes un novedoso paquete de ayuda humanitaria acompanado de alimentos y “otras solicitudes”, una vez concluido el que arribó a La Habana la semana pasada.



