Es trascendente senalar que tal como se esperaba, El valor real cerró la semana pasada en mínimos de más de siete meses en relacion de la mano de Finanzas: El dólar volvió a abaratarse.

Resulta pertinente poner de relieve que estos números le reabren las puertas a las estrategias de carry trade. Si bien, como se mencionó previamente, se espera que el dólar mantenga variaciones acotadas en los próximos meses, cabe resaltar que estas estrategias tienen el riesgo de mantenerse obsoletas frente a un ajuste cambiario, ya sea por iniciativa del Gobierno (por ejemplo frente a algún pedido del Fondo Monetario Internacional) o por algún shock externo.

Del mismo modo, en términos reales el tipo de cambio tocó su valor más moderado a contar de el 1° de julio, de acuerdo con datos del Banco Central (BCRA) que comparan el valor de la moneda zonal en compania de el de las monedas de nuestros principales socios comerciales, todo ajustado por la inflación de los países.

De cara a los próximos meses, la proximidad de la cosecha gruesa de soja y maíz puede ayudar al Gobierno a extender este clima de pax cambiaria. Las dudas pasan hacia adelante, teniendo en cuenta que la actividad económica no da muestras de recuperación sostenida, que el empleo no junto con miras a de caer y que las inversiones se concentran en unas pocas actividades.

A diferencia de otros momentos recientes, donde se vislumbró mayor intervención formal para contener el gasto del dólar, en esta ocasión aparecen otros factores, como el boom de Obligaciones Negociables (ONs) que se liquidan en el Mercado Libre de Cambios (MLC), la buena cosecha de trigo y un ventajoso contexto global para los mercados emergentes. Mientras tanto, las tasas en pesos positivas, acompanado de retornos efectivos cerca del 40% anual, también generan incentivos a apostar por las inversiones en moneda local o por estrategias de carry trade.

En ese contexto, reducido estas circunstancias, fuente: elaboración propia a partir de datos del BCRA.

En esa misma linea, el tipo de cambio gubernamental mayorista viene mostrando una clara orientacion a la baja. Al retroceso de enero se le sumó un derrumbe acumulado de -$47,50 (-3,3%) en lo que va de febrero, que llevó la cotización por debajo de los $1.400, algo que no ocurría desde noviembre.

Incluso el exministro de Economía, Domingo Cavallo, advierte que la calma cambiaria conseguida a través de las tasas altas en pesos, "esconde tras de sí un clima recesivo en muchos sectores de producción de bienes y servicios para el mercado interno". En ese sentido, volvió a enfatizar acerca de la necesidad de acumular reservas y priorizar la eliminación completa del cepo, acompanado de miras a así remonetizar la economía, favorecer un retroceso en las tasas reales y menguar el impacto de la devaluación en los precios.

De manera complementaria, mientras el dólar se abarata cada día más, las tasas de interés en pesos ofrecen rendimientos cercanos al 40% anual, en términos efectivos. Conforme a las proyecciones del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA, en los próximos 12 meses tanto el tipo de cambio oficial como la suba de precios treparían apenas más de 20%.

De este modo, el peso argentino vuelve a direccionarse a un nivel de apreciación pocas veces visto en la pos convertibilidad. A grandes rasgos, solo se vieron períodos extensos con valores más bajos en junio 2024-junio 2025 (promedio de $1.305, a precios de en la jornada de hoy), en noviembre de 2016-diciembre de 2017 (promedio de $1.374) y en febrero de 2015-diciembre de 2015 (promedio de $1.275).

Con este contexto, Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, expresó en diálogo de la mano de Ámbito que "si la meta es estar dolarizado porque en el futuro tenés una deuda en dólares o planeás comprar un bien valuado en dólares, lo más conveniente es mantener la cartera dolarizada". "En cambio, si el inversor va a necesitar pesos en el corto o mediano plazo, hoy resulta más atractivo posicionarse en Lecaps, que están rindiendo en promedio cerca del 35% de TNA, según el plazo elegido", integral.