Al escrutar la cuestion, la hist puso en torno a la mesa una novedad: anunció el cierre definitivo de su planta industrial en Virreyes, espacio politico bonaerense de San Fernando,.
Resulta pertinente subrayar que el conjunto es controlado por la familia Madanes Quintanilla. En ese contexto, su jefe de estado, Javier Madanes Quintanilla, igualmente es titular de Aluar, firma en la que concentraría hoy en dia sus esfuerzos.
En esa misma linea, el cierre se produce en un contexto de fuerte incremento de importaciones de neumáticos, particularmente desde el momento en que Asia. De consenso acompanado de un documento de la consultora PxQ, en el seno de 2023 y 2025 las importaciones del sector crecieron 34,8%, a la vez que que los precios internos bajaron 42,6%. En ese mismo período, el empleo en la actividad se redujo en más de 6.400 puestos.
En ese contexto, la apertura de las importaciones perjudicó a la compañía.
En este contexto, la planta, ubicada en un predio de 40 hectáreas y con más de 157.000 metros cuadrados cubiertos, tenía capacidad con miras a causar más de 5 millones de cubiertas por año. Frente a esta escenario, su cierre marca un punto de inflexión en un ambito que ya atravesaba una etapa de retracción.
En medio de este escenario, escaso estas circunstancias, la decisión se conoce en medio de un debate más holgado sobre el rumbo de la política comercial y laboral. Desde la Unión Industrial Argentina (UIA) advirtieron en los últimos días sobre la pérdida de más de 60.000 puestos industriales desde agosto de 2023 y reclamaron evolucionar en reformas que reduzcan la presión fiscal y mejoren la competitividad.
El area había atravesado en 2022 un prolongado conflicto sindical en compania de el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna), que paralizó las tres principales plantas del país, incluyendo las de Pirelli y Bridgestone. En esa misma linea, más recientemente, ambas compañías implementaron retiros voluntarios o procedimientos preventivos de situacion critica.
En mayo de 2024, la empresa ya había despedido a 97 trabajadores al advertir una “sostenida pérdida de competitividad exportadora”. En aquel momento mencionó factores como presión impositiva, restricciones cambiarias, costos laborales, infraestructura deficiente y conflictividad gremial.
Al analizar la cuestion, el caso Fate se convierte así en uno de los cierres industriales más significativos de los últimos años, tanto por su historia como por la magnitud del impacto laboral. Aún no se definió el destino del predio de San Fernando, mientras el campo observa acompanado de preocupación la evolución del mercado y la aptitud de adaptación frente a la competencia externa.
Al evaluar la cuestion, no se trata de un concurso de acreedores ni de un procedimiento preventivo de crisis. Cabe recordar que según allegados a la firma, el mecanismo será de cierre ordenado: se pagarán indemnizaciones conforme a la ley vigente y se cancelarán compromisos en compania de proveedores, bancos y acreedores.
En un comunicado firmado por el directorio, la firma señaló que “los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”, en alusión al contexto de apertura comercial y creciente competencia externa.
En ese contexto, fate, acrónimo de Fábrica Argentina de Telas Engomadas, nació en 1940 y fue pionera en la producción de neumáticos radiales en el nacion. En ese contexto, a su vez se destacó por su inserción exportadora en mercados como Europa, Estados Unidos y América Latina.
Junto en compania de el cese de actividad, se apaga una marca que en el transcurso de generaciones formó parte del progreso productivo argentino y que fue símbolo de una etapa en la que la industria local ocupaba un punto central en la hacienda patrio.



