El sistema financiero argentino vislumbra una posible disminución de la mora crediticia en la segunda mitad del año, tras un periodo de deterioro que se ha extendido desde mediados de 2025. Esta perspectiva optimista fue compartida por Javier Bolzico, presidente de la Asociación de Bancos de Argentina (ADEBA), quien, durante un encuentro con medios de comunicación con motivo del Día del Periodista, destacó que "la cartera irregular comenzará a disminuir en este segundo semestre, acercándose a niveles más normales". Esta declaración refleja un cambio de tendencia en un contexto marcado por la incertidumbre económica, donde el acceso al crédito se ha vuelto un tema crítico para la recuperación del consumo y la inversión.

A pesar de que los préstamos siguen creciendo en términos nominales, el crédito en pesos ha mostrado un retroceso significativo en términos reales, lo que ha generado preocupación entre las entidades financieras. Las líneas de crédito dirigidas a familias y al consumo, como préstamos personales, tarjetas de crédito y créditos hipotecarios, aún enfrentan serias dificultades para recuperar su dinamismo. Esta situación ha llevado a los bancos a implementar estrategias proactivas, trabajando de la mano con sus clientes para encontrar soluciones adaptadas a cada caso, según lo mencionado por Bolzico.

El presidente de ADEBA subrayó que la evolución del crédito será un indicador clave para evaluar el éxito del proceso de estabilización económica del país. En la actualidad, los préstamos otorgados al sector privado apenas representan el 12,5% del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que se encuentra entre las más bajas de la región. Bolzico enfatizó la necesidad de aumentar esta proporción al 25% en los próximos años, con el objetivo de alcanzar posteriormente el promedio regional, que ronda el 50%. Esta meta ambiciosa refleja la urgencia de revitalizar el sector financiero para fomentar un crecimiento sostenible.

En este contexto, el desarrollo de mecanismos de financiamiento a largo plazo mediante el mercado de capitales se presenta como una de las claves para expandir el acceso al crédito. Bolzico puntualizó la importancia de contar con recursos estables y plazos más prolongados para productos como los créditos hipotecarios, cuya evolución es crucial para el bienestar de las familias argentinas. Además, destacó el potencial que representa el ahorro de los ciudadanos, que actualmente asciende a aproximadamente 330.000 millones de dólares en fondos líquidos fuera del sistema bancario, con unos 250.000 millones de dólares dentro del país.

"Es fundamental crear un entorno de confianza y rentabilidad que incentive a los argentinos a reintegrar su ahorro al sistema financiero formal", sostuvo Bolzico. Esta afirmación pone de manifiesto la necesidad de que las entidades bancarias y el gobierno trabajen en conjunto para mejorar las condiciones del mercado financiero y atraer inversiones.

Por otro lado, el presidente de ADEBA también criticó la alta carga impositiva que enfrenta el sector financiero. Aseguró que los impuestos que gravan las operaciones bancarias impactan negativamente en el rendimiento de los depósitos y, como consecuencia, elevan el costo del crédito. Esta problemática se convierte en un obstáculo para la recuperación del sector, ya que limita la capacidad de los bancos para ofrecer tasas competitivas a sus clientes. La presión tributaria sobre el sector financiero es un tema recurrente que requiere atención urgente, ya que afecta no solo a las entidades bancarias, sino también a la economía en su conjunto.