Durante el mes de mayo, el consumo masivo en Argentina experimentó una caída del 1,6% en comparación con el mismo mes del año anterior, aunque mostró una leve mejora del 0,1% en relación al mes anterior. Estos datos, provenientes del último informe de Scentia, revelan que, a pesar de la estabilidad observada en el quinto mes del año, el acumulado de los primeros cinco meses de 2026 indica una disminución del 3%. Esta tendencia sugiere un contexto complejo para el sector, que todavía enfrenta desafíos significativos.

El informe destaca que, a pesar de la caída interanual, la disminución fue menos pronunciada que en meses anteriores. Esta desaceleración puede interpretarse como una respuesta de los consumidores a una leve mejora en el entorno económico, aunque todavía se encuentra en territorio negativo. Los datos reflejan que el consumo en farmacias y el comercio electrónico experimentaron incrementos, mientras que los sectores de supermercados, mayoristas y autoservicios continuaron enfrentando dificultades, lo que marca una clara disparidad en el comportamiento del mercado.

Los resultados específicos por canal de venta son reveladores. Los supermercados sufrieron una caída del 4,2% en comparación con mayo de 2025, mientras que los mayoristas reportaron una disminución del 1,6%. Por su parte, los autoservicios independientes vieron una baja del 1,3% y los kioscos y almacenes de barrio registraron una retracción del 0,8%. En contraste, las farmacias crecieron un 2,3% interanual, y el comercio electrónico mostró un notable incremento del 29,9%. Esta combinación de resultados sugiere que la diversificación en los canales de venta está teniendo un efecto notable en el consumo.

Desde la consultora, se resalta que la mejora en el consumo de farmacias y el comercio electrónico, junto con un descenso menos pronunciado en los autoservicios y kioscos, contribuyeron a moderar la caída general del consumo masivo. Esta situación pone de relieve cómo ciertos sectores pueden beneficiarse incluso en un contexto adverso, lo que podría ofrecer un camino a seguir para la reactivación del consumo en general.

La presión inflacionaria es uno de los factores que más impacto tiene en el comportamiento del consumo. Según Scentia, la menor presión inflacionaria observada últimamente podría ser un indicio de que el consumo masivo comenzará a revertir las tendencias negativas de los primeros meses de 2026. Este cambio en el índice de precios podría ofrecer un respiro a los consumidores, quienes, al percibir una mejora en su poder adquisitivo, podrían comenzar a gastar más.

El informe también proporciona un desglose por categorías de productos. En mayo, las bebidas alcohólicas registraron un crecimiento del 4,1%, mientras que las bebidas no alcohólicas aumentaron un 3,3%. La categoría de alimentación mostró un leve incremento del 0,9%. Sin embargo, en el extremo opuesto, los productos de limpieza de ropa y hogar cayeron un 8,2%, los perecederos un 6,5% y las categorías de desayuno y merienda un 5,4%. Estas variaciones ponen de manifiesto las diferentes dinámicas que operan en el consumo, donde ciertos productos siguen siendo prioritarios para los consumidores, mientras que otros enfrentan serias dificultades.

En el acumulado de los primeros cinco meses del año, las bebidas alcohólicas fueron la única categoría con un crecimiento positivo, con un aumento del 1,5%. El resto de las categorías cerraron en números negativos, siendo la limpieza de ropa y hogar la más afectada. Esta situación señala un panorama complicado para el consumo en general, donde la necesidad de adaptarse a las nuevas realidades económicas es fundamental para la recuperación del sector.