La situación en el ámbito deportivo de Neuquén ha tomado un giro alarmante, ya que un entrenador de fútbol del Club Unión Vecinal enfrenta graves acusaciones de abuso sexual contra menores. A casi dos semanas de que se hiciera pública la denuncia inicial, las autoridades han confirmado que la investigación ha crecido, sumando nuevos denunciantes que han decidido romper el silencio y contar sus experiencias. Además de las acusaciones de abuso, se ha destapado una presunta trama de estafas piramidales que el acusado habría utilizado para captar fondos, los cuales serían destinados a ganarse la confianza de las víctimas.

La investigación comenzó a mediados de marzo, cuando un joven, que había sido alumno del entrenador D. E. M., presentó una denuncia formal. El fiscal jefe, Maximiliano Breide Obeid, informó que, a raíz de este primer testimonio, se han ampliado los cargos, añadiendo tres nuevos hechos al caso. La prisión preventiva del acusado se ha extendido a cuatro meses mientras se ahonda en la recolección de pruebas y testimonios, en un proceso que parece estar lejos de concluir. Los abusos, según los informes, habrían ocurrido entre 2025 y comienzos de 2026, en un contexto que involucra entrenamientos, concentraciones y viajes del equipo.

Las declaraciones de los menores han sido cruciales para el avance de la investigación. A través de sesiones en Cámara Gesell, los testimonios han permitido a la Fiscalía identificar un patrón de conducta del entrenador, que involucraba transferencias monetarias a los adolescentes, que oscilaban entre 300 mil y 600 mil pesos. Dicha estrategia parece haber sido parte de un mecanismo con el objetivo de establecer una relación de confianza con las víctimas, utilizando regalos y dinero como herramientas de manipulación.

El fiscal Breide Obeid, en una reciente entrevista, destacó que estos pagos están debidamente documentados en cuentas bancarias y en plataformas de pago digital, lo que ha permitido establecer una conexión directa entre los fondos y las acusaciones de abuso. La Fiscalía ahora investiga si estos actos delictivos se enmarcan dentro de delitos más amplios, como grooming, exhibiciones obscenas y promoción de la prostitución. La seriedad de las acusaciones ha llevado a las autoridades a analizar si los abusos se cometieron en situaciones donde el entrenador tenía la responsabilidad de cuidar a los menores en el ámbito deportivo.

Ante la gravedad de las pruebas recolectadas, Breide Obeid no ha descartado la posibilidad de que el número de víctimas aumente a medida que continúan las declaraciones. Al mismo tiempo, se investiga el origen de los fondos que D. E. M. habría utilizado para atraer a los menores. El fiscal ha planteado que estos recursos podrían provenir de las actividades de estafa piramidal que se sospecha que el entrenador había implementado, lo que añade una dimensión aún más compleja a la situación.

Con la aparición de nuevos testimonios, se ha revelado que el sospechoso también intentó acceder a otras instituciones deportivas de la región, contactando a sus autoridades con propuestas para mejorar las instalaciones. Este comportamiento suscita preguntas sobre la extensión de su influencia y la posibilidad de que sus acciones fueran parte de una estrategia más amplia para acercarse a otros grupos de jóvenes.

Hasta el momento, se han agrupado diversos casos que comparten características similares, y se espera que al menos cinco adolescentes más sean convocados a declarar en los próximos días. La comunidad deportiva y los padres de los jóvenes están en alerta, mientras las autoridades trabajan para esclarecer un caso que ha sacudido la confianza en el entorno deportivo local. La investigación continúa, y se espera que los próximos testimonios arrojen más luz sobre la situación y permitan tomar acciones concretas para proteger a los menores en el futuro.