Endesa obtuvo un beneficio neto de 1.470 millones de euros durante el primer semestre de 2026, un 41% más que en el mismo período del año anterior. La compañía también elevó a más de 2.400 millones de euros su previsión de beneficio neto ordinario para el conjunto de 2026, según informó en la presentación de sus resultados.
El resultado neto ordinario alcanzó los 1.480 millones de euros entre enero y junio, con un crecimiento del 42,2% interanual. En el mismo período, los ingresos del grupo sumaron 10.995 millones de euros, lo que representa un aumento del 1,1% frente a los 10.880 millones registrados un año antes.
El resultado bruto de explotación (Ebitda) llegó a 3.240 millones de euros, un 20% más que en el primer semestre de 2025. Endesa atribuyó esta evolución al crecimiento de todos sus negocios y a la mayor contribución de las actividades reguladas, que ya representan cerca de la mitad del Ebitda total.
El negocio de redes aportó 1.200 millones de euros, equivalentes al 36% del Ebitda, tras registrar un incremento del 24%. La inversión destinada a esa actividad creció un 38% interanual y alcanzó los 600 millones de euros, una cifra que representa el 52% de toda la inversión realizada por Endesa durante los primeros seis meses del año.
La empresa destacó que los resultados se produjeron en un contexto de volatilidad y de inestabilidad geopolítica internacional. De acuerdo con la compañía, el desempeño estuvo respaldado por el avance de sus distintas áreas de negocio y por el mayor peso de las actividades reguladas.



