En medio de una profunda crisis que afecta a la industria en la Provincia de Buenos Aires, empresarios del sector comienzan a trazar un plan que busca abordar la situación desde dos frentes. El objetivo principal es mejorar la competitividad de las empresas en un contexto de recesión económica, al mismo tiempo que buscan reducir la presión fiscal que enfrentan. Las propuestas que están siendo debatidas incluyen la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos para la producción industrial, así como la judicialización de diversas tasas municipales que complican aún más el panorama financiero.
La situación actual de la actividad industrial en la provincia es alarmante, con un notable descenso que se ha acentuado en los últimos meses. La caída en el consumo, el aumento del desempleo y el cierre de numerosas empresas están generando un impacto negativo tanto en el tejido productivo como en la recaudación de la administración provincial. Este estado de cosas ha llevado a los empresarios a considerar alternativas que les permitan sobrevivir en un entorno cada vez más hostil, donde las importaciones y la apertura comercial suponen un desafío adicional.
Un dirigente industrial destacado de la provincia expresó su preocupación por la situación actual, indicando que “estamos en un momento de canibalización de mercado”. Esta afirmación refleja la tensión inherente a la apertura comercial, que si bien podría beneficiar a algunos sectores a corto plazo, también está perjudicando la producción local al generar incentivos para optar por productos importados en lugar de los fabricados localmente. La necesidad de reducir costos se convierte en una prioridad para muchas empresas, que se ven obligadas a adaptarse a un mercado cambiante y competitivo.
Los datos respaldan esta preocupación. Desde noviembre de 2023, el país ha visto la desaparición de 21.938 empresas, y en la Provincia de Buenos Aires, se han cerrado 5.832 unidades productivas en el mismo periodo. Esto implica que, en promedio, siete empresas han dejado de operar cada día en la provincia desde finales del año pasado. Este fenómeno no solo muestra una caída significativa, sino que también indica un cambio de tendencia preocupante, ya que tras la recuperación inicial posterior a la pandemia, el número total de empresas a nivel nacional ha descendido de 520.000 a aproximadamente 490.000.
En la Provincia de Buenos Aires, esta reducción ha llevado la cifra de empresas a alrededor de 147.665, marcando un descenso sostenido durante los últimos dos años. Esta situación se agrava aún más con la pérdida de puestos de trabajo, que según datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), han superado los 270.000 a nivel nacional desde diciembre de 2023. Durante 2024, se registraron 170.976 empleos menos, y en 2025, la tendencia continuó, con una reducción adicional de 106.232 puestos de trabajo.
Ante este panorama sombrío, los industriales están impulsando una propuesta para aliviar la carga tributaria, con un enfoque claro en la eliminación del impuesto a los Ingresos Brutos para el sector industrial. Aunque este planteo ha llegado a conocimiento del Gobernador, las autoridades aún no han detallado cómo será su implementación, dado que la medida podría generar un déficit fiscal significativo que el gobierno provincial no estaría dispuesto a asumir. La discusión sobre este tema se vuelve crucial en un contexto donde la supervivencia de las empresas y la recuperación del empleo son cuestiones prioritarias.
En conclusión, la situación de los empresarios bonaerenses es crítica y requiere atención urgente por parte de las autoridades. La búsqueda de soluciones que permitan aliviar la presión fiscal y fomentar la competitividad es esencial para revertir la tendencia negativa en la actividad industrial. La industria no solo es un pilar fundamental de la economía provincial, sino también un motor de empleo y desarrollo social que necesita ser respaldado en estos tiempos difíciles.



