En el marco de la Expo EFI, un evento destacado en el ámbito económico, se llevó a cabo un panel donde reconocidos empresarios discutieron las perspectivas del actual modelo económico implementado por el presidente Javier Milei. A lo largo de las disertaciones, se evidenció un respaldo a las políticas del Gobierno, aunque también surgieron inquietudes sobre los sacrificios necesarios que el país deberá enfrentar en el camino hacia una recuperación sostenida. Este encuentro, que reunió a líderes de sectores clave, refleja el estado de ánimo del empresariado frente a un contexto nacional complejo.
El panel titulado "Economía real y transformación productiva" reunió a figuras influyentes como Ignacio Costa, de la minera Rio Tinto Lithium; Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera Argentina; Santiago Mignone, consultor de PwC, y Gustavo Weiss, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción. La conversación se centró en los logros y desafíos del modelo económico, y se hizo evidente que, a pesar de los avances, aún persisten numerosas dificultades que requieren atención urgente. Un punto significativo del encuentro fue la interacción con el público, donde solo cuatro asistentes afirmaron que su situación económica había mejorado en el último año.
Lo que destacó en los testimonios fue la creciente expectativa sobre el futuro, con la mayoría de los participantes manifestando un optimismo cauteloso. Este sentimiento se tradujo en la idea de que, aunque la situación actual no es la deseada, el rumbo marcado por el Gobierno es el correcto y necesita ser defendido. Esta dualidad entre la insatisfacción presente y la esperanza de un futuro mejor fue un hilo conductor en las exposiciones de los empresarios, quienes instaron a mantener la confianza en la dirección actual.
Es interesante señalar que, entre los sectores representados, la construcción es uno de los que ha sufrido más en este nuevo contexto. Gustavo Weiss expuso que la actividad en el sector de la construcción tiende a reaccionar de manera drástica a las fluctuaciones económicas, y aunque ha habido una desaceleración en la caída del empleo, los niveles actuales siguen lejos de los picos alcanzados en periodos anteriores. Esta realidad plantea un desafío considerable para el Gobierno, que deberá encontrar formas de reactivar este sector vital para la economía.
Weiss no dudó en afirmar que el país se encuentra en el camino hacia una normalización económica, donde se deben establecer bases sólidas en términos de orden macroeconómico y control de la inflación. A su juicio, el principal objetivo de la política económica del Gobierno debe ser asegurar la continuidad en el poder, especialmente de cara a las elecciones de 2027. Sin embargo, advirtió que es fundamental atender a los sectores que están sufriendo en este proceso de transición, para garantizar su apoyo en el futuro.
Desde la perspectiva de Santiago Mignone, la población ha comprendido la necesidad de abandonar un modelo de gestión que no había generado los resultados esperados y que limitaba las libertades individuales. Mignone instó a la sociedad a abrazar el nuevo rumbo, a pesar de que este conlleve sufrimientos y ajustes necesarios. En su opinión, la transformación está en marcha, pero será crucial que todos los sectores se adapten y colaboren para lograr una salida exitosa de la crisis.
Finalmente, Ignacio Costa compartió un mensaje importante que recibió de una de sus pequeñas y medianas empresas proveedoras, que instaba a ser más eficientes. Este llamado a la acción resuena en todo el ámbito empresarial, donde la eficiencia y la innovación se erigen como pilares fundamentales para enfrentar los desafíos del presente y del futuro. En conclusión, los empresarios coinciden en que, aunque el camino hacia la recuperación económica puede ser doloroso, la dirección es la adecuada y es esencial seguir adelante con determinación y unidad.



