Vito Antonio L’Abbate, conocido como “El Cositorto de los departamentos” en el ámbito judicial, lideró durante más de diez años una red de empresas y fideicomisos denominada Induplack, que incluía firmas como Induplack SA e Induplack Fiduciaria. Esta estructura presentó al mercado 17 proyectos inmobiliarios en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, ofreciendo a los inversores la promesa de departamentos a precios accesibles, a cambio de su inversión en obras que, lamentablemente, nunca se concretaron.

La situación comenzó a desmoronarse en 2020, cuando las primeras denuncias en su contra llegaron a la Justicia penal, sumándose a un número creciente de demandas en el ámbito civil por daños y perjuicios. Las víctimas expusieron que los departamentos por los que habían pagado nunca fueron entregados, lo que llevó a la fiscal Mónica Cuñarro a concentrar las acusaciones y dar inicio a una extensa investigación por delitos de asociación ilícita y estafa, bajo la supervisión de la jueza Paula González. Como resultado, Vito y sus hijos, Emmanuel, Juan Ignacio y Santiago, fueron encarcelados en diferentes penales federales, enfrentando un embargo que asciende a 36 mil millones de pesos.

Recientemente, la fiscal Cuñarro presentó un dictamen contundente, solicitando a la jueza que lleve a juicio a los L’Abbate y su colaborador Patricio Gastón Flores. Este caso, que ya afecta a más de 400 víctimas y se estima que ocasionó pérdidas de al menos 50 millones de dólares, podría convertirse en la mayor estafa inmobiliaria de la historia argentina. En su acusación, Cuñarro afirmó que los imputados perpetraron un “designio criminal” con el fin de defraudar a un número indeterminado de personas, dejando obras inconclusas y en condiciones peligrosas para los vecinos, lo que refleja la magnitud del daño causado por esta organización.