El Índice de Gestores de Compras de servicios (PMI) de Estados Unidos experimentó una caída en febrero, registrando 51,7 puntos en comparación con los 52,7 de enero. Este descenso marca el nivel más bajo en diez meses, aunque destaca que el sector ha mantenido una tendencia de crecimiento durante 37 meses consecutivos.
La agencia S&P Global ha señalado que este ligero retroceso se debe a un aumento moderado en los nuevos pedidos, que se vieron afectados por condiciones meteorológicas adversas que obstaculizaron tanto la actividad como las ventas. Además, la demanda moderada ha limitado la contratación, lo que ha mantenido la confianza empresarial por debajo de los niveles históricos.
En febrero, los precios de venta también mostraron un repunte, impulsados por las presiones inflacionarias derivadas de los aranceles impuestos por la administración anterior y los incrementos en los costos de personal. Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, comentó que las condiciones operativas se están volviendo más complejas para las empresas, con un crecimiento de la demanda que se ha visto afectado tanto en el mercado interno como en las exportaciones, especialmente por los severos fenómenos meteorológicos en diversos estados.



